¿Por qué los retos de la conciliación en tiempos de Covid-19 son todavía mayores para las mujeres?
Enregistré dans:
Ramos, J., Gómez, A., ¿Por qué los retos de la conciliación en tiempos de Covid-19 son todavía mayores para las mujeres?. Serie: COVID-19: IvieExpress, Valencia, Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas, 2020, 10 p.
Ref.
552694
Localisation:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Mujer, Hombre, Trabajo, Conciliación, Tiempo, Carga familiar, Enfermedades infecciosas, Virus, Epidemia, Efectos, Bienestar, Salud, Relaciones familiares, Nuevas tecnologías, Internet, España
Mujer, Hombre, Trabajo, Conciliación, Tiempo, Carga familiar, Enfermedades infecciosas, Virus, Epidemia, Efectos, Bienestar, Salud, Relaciones familiares, Nuevas tecnologías, Internet, España
Résumé:
La crisis sanitaria internacional más relevante del siglo XXI, derivada del Covid-19, además de amenazar la salud de las personas está teniendo graves consecuencias económicas y sociales. Una de estas últimas es que la conciliación de la vida laboral, personal y familiar es más difícil, sometiendo a una particular presión a las mujeres. La razón es que muchas actividades domésticas ya recaían más intensamente sobre ellas antes de la pandemia, porque el reparto de tiempos de trabajo remunerado y no remunerado es desigual entre géneros (las mujeres dedican 85 minutos diarios más que los hombres a tareas domésticas y cuidado de familiares), y la economía formal de cuidados está poco desarrollada en España (0,8 % del PIB, la mitad que en el Reino Unido o Alemania y la tercera parte que en Bélgica, Holanda o Suecia). Partiendo de la mayor presencia de la mujer en el hogar familiar y su mayor dedicación a las tareas de cuidado y educación de los hijos, el paso al ámbito doméstico del aprendizaje a distancia de los hijos y el teletrabajo de una parte importante de la población (entre el 10 % y el 50 % en los sectores que concentran a la mitad de las trabajadoras, entre el 10 % y 20 % en los sectores que concentran a la mitad de los trabajadores varones) redobla las presiones sobre las mujeres. Si no se adoptan medidas en el ámbito privado y público para paliar las consecuencias de esa mayor presión sobre la conciliación, la situación tendrá consecuencias negativas sobre la salud de las mujeres y las relaciones familiares.
La crisis sanitaria internacional más relevante del siglo XXI, derivada del Covid-19, además de amenazar la salud de las personas está teniendo graves consecuencias económicas y sociales. Una de estas últimas es que la conciliación de la vida laboral, personal y familiar es más difícil, sometiendo a una particular presión a las mujeres. La razón es que muchas actividades domésticas ya recaían más intensamente sobre ellas antes de la pandemia, porque el reparto de tiempos de trabajo remunerado y no remunerado es desigual entre géneros (las mujeres dedican 85 minutos diarios más que los hombres a tareas domésticas y cuidado de familiares), y la economía formal de cuidados está poco desarrollada en España (0,8 % del PIB, la mitad que en el Reino Unido o Alemania y la tercera parte que en Bélgica, Holanda o Suecia). Partiendo de la mayor presencia de la mujer en el hogar familiar y su mayor dedicación a las tareas de cuidado y educación de los hijos, el paso al ámbito doméstico del aprendizaje a distancia de los hijos y el teletrabajo de una parte importante de la población (entre el 10 % y el 50 % en los sectores que concentran a la mitad de las trabajadoras, entre el 10 % y 20 % en los sectores que concentran a la mitad de los trabajadores varones) redobla las presiones sobre las mujeres. Si no se adoptan medidas en el ámbito privado y público para paliar las consecuencias de esa mayor presión sobre la conciliación, la situación tendrá consecuencias negativas sobre la salud de las mujeres y las relaciones familiares.