Metabolites of the gut microbiota involved in the autism spectrum disorder
Gespeichert in:
Andreo-Martínez, P., et al., Metabolites of the gut microbiota involved in the autism spectrum disorder. Discapacidad, Clínica y Neurociencias, vol. 5, n. 2, 2018, p. 39-48.
Ref.
545104
Standort:
CEDID Archivo (R.1911)
Palabras clave:
Discapacidad, Trastornos del espectro autista, Autismo, Factor de riesgo
Discapacidad, Trastornos del espectro autista, Autismo, Factor de riesgo
Abstract:
En los últimos años, ha habido un aumento de los estudios que buscan comprender la relación existente entre el microbiota intestinal (MI) con el trastorno del espectro autista (TEA), que debe producirse a través del eje microbiota-intestino-cerebro. A pesar de que los distintos autores señalan que los cambios encontrados en distintos filos, familias y géneros bacterianos están implicados en el TEA, no hay consenso científico a día de hoy. Algunos autores apuntan a la posible relación existente entre dichas poblaciones bacterianas con ciertos productos de excreción o metabolitos como el ácido propiónico ya que aparecen con frecuencia en niños con TEA. Aunque en los últimos años la MI comienza a acumular evidencia científica, en términos de neurociencia, el estudio de la metabolómica asociada a la misma y los mecanismos mediante los cuales estos metabolitos pueden influir en la aparición y desarrollo del TEA aún permanece en sus primeros estadíos.
En los últimos años, ha habido un aumento de los estudios que buscan comprender la relación existente entre el microbiota intestinal (MI) con el trastorno del espectro autista (TEA), que debe producirse a través del eje microbiota-intestino-cerebro. A pesar de que los distintos autores señalan que los cambios encontrados en distintos filos, familias y géneros bacterianos están implicados en el TEA, no hay consenso científico a día de hoy. Algunos autores apuntan a la posible relación existente entre dichas poblaciones bacterianas con ciertos productos de excreción o metabolitos como el ácido propiónico ya que aparecen con frecuencia en niños con TEA. Aunque en los últimos años la MI comienza a acumular evidencia científica, en términos de neurociencia, el estudio de la metabolómica asociada a la misma y los mecanismos mediante los cuales estos metabolitos pueden influir en la aparición y desarrollo del TEA aún permanece en sus primeros estadíos.