Movilidad reducida y accesibilidad en edificios de viviendas. Hábitos y necesidades de las personas con movilidad reducida
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Fundación Mutua de Propietarios, Movilidad reducida y accesibilidad en edificios de viviendas. Hábitos y necesidades de las personas con movilidad reducida. Madrid, Fundación Mutua de Propietarios, Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica, 2019, 102 p.
Ref.
543930
Location:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Discapacidad, Personas mayores, Autonomía personal, Percepción, Vivienda, Vecindad, Accesibilidad, Características, Sexo, Edad, Nivel educativo, Situación social, Autoconcepto, Adaptación del medio, Necesidades, Barreras, Nuevas tecnologías, Subvenciones, Datos estadísticos, España, Autonomías
Discapacidad, Personas mayores, Autonomía personal, Percepción, Vivienda, Vecindad, Accesibilidad, Características, Sexo, Edad, Nivel educativo, Situación social, Autoconcepto, Adaptación del medio, Necesidades, Barreras, Nuevas tecnologías, Subvenciones, Datos estadísticos, España, Autonomías
Abstract:
Este estudio, elaborado por la Fundación Mutua de Propietarios en colaboración con la Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (COCEMFE), tiene como objetivo analizar cuáles son los hábitos y las necesidades de accesibilidad en los edificios entre las personas con movilidad reducida. El informe aborda, por un lado, las características y la situación de movilidad de las personas y, por otro, el estado de adaptabilidad del edificio en el que residen. Se utiliza para ello una muestra de 2001 entrevistas repartidas proporcionalmente por comunidades autónomas.<br><br>Tal y como se muestra en el documento, la accesibilidad universal en los edificios de viviendas sigue siendo una asignatura pendiente. Según se indica, el 4 % de las personas con movilidad reducida no sale nunca de casa y un 42 % lo hace de manera ocasional, principalmente debido a la falta de adaptación del edificio. Se evidencia que el ascensor es fundamental para facilitar la accesibilidad, sin embargo, un 18 % de las personas encuestadas no disponen de este elemento en su edificio. Un 22 % ha tenido que cambiar alguna vez de domicilio a causa de su movilidad, lo que generalmente va ligado a la ausencia de accesibilidad de los inmuebles. Otro aspecto a destacar es la escasez de ayudas para llevar a cabo mejoras de accesibilidad, pues únicamente un 12 % de los edificios han recibido alguna subvención. Los familiares y amigos son considerados apoyos fundamentales a la hora de realizar los desplazamientos tanto dentro como fuera de casa y un 57 % manifiesta que depende de ellas totalmente para poder salir. Los resultados también muestran que las nuevas tecnologías juegan un importante papel para facilitar tareas y gestiones habituales, si bien suelen ser utilizadas principalmente por personas menores de 60 años. Se observa cierta concordancia entre el uso de estas y las situación de las personas que viven en edificios menos accesibles, posiblemente para solventar los inconvenientes que se derivan de ello. Por último, señalar que existe una relación entre la movilidad y el estado de ánimo, pues 6 de cada 10 personas aseguran sentirse mal por su falta de autonomía y esto se acentúa entre las personas mayores.
Este estudio, elaborado por la Fundación Mutua de Propietarios en colaboración con la Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (COCEMFE), tiene como objetivo analizar cuáles son los hábitos y las necesidades de accesibilidad en los edificios entre las personas con movilidad reducida. El informe aborda, por un lado, las características y la situación de movilidad de las personas y, por otro, el estado de adaptabilidad del edificio en el que residen. Se utiliza para ello una muestra de 2001 entrevistas repartidas proporcionalmente por comunidades autónomas.<br><br>Tal y como se muestra en el documento, la accesibilidad universal en los edificios de viviendas sigue siendo una asignatura pendiente. Según se indica, el 4 % de las personas con movilidad reducida no sale nunca de casa y un 42 % lo hace de manera ocasional, principalmente debido a la falta de adaptación del edificio. Se evidencia que el ascensor es fundamental para facilitar la accesibilidad, sin embargo, un 18 % de las personas encuestadas no disponen de este elemento en su edificio. Un 22 % ha tenido que cambiar alguna vez de domicilio a causa de su movilidad, lo que generalmente va ligado a la ausencia de accesibilidad de los inmuebles. Otro aspecto a destacar es la escasez de ayudas para llevar a cabo mejoras de accesibilidad, pues únicamente un 12 % de los edificios han recibido alguna subvención. Los familiares y amigos son considerados apoyos fundamentales a la hora de realizar los desplazamientos tanto dentro como fuera de casa y un 57 % manifiesta que depende de ellas totalmente para poder salir. Los resultados también muestran que las nuevas tecnologías juegan un importante papel para facilitar tareas y gestiones habituales, si bien suelen ser utilizadas principalmente por personas menores de 60 años. Se observa cierta concordancia entre el uso de estas y las situación de las personas que viven en edificios menos accesibles, posiblemente para solventar los inconvenientes que se derivan de ello. Por último, señalar que existe una relación entre la movilidad y el estado de ánimo, pues 6 de cada 10 personas aseguran sentirse mal por su falta de autonomía y esto se acentúa entre las personas mayores.