Aporofobia. Nuevos conceptos para viejas realidades. VIII Informe sobre exclusión y desarrollo social en España
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Sobremonte, E., et al., Aporofobia. Nuevos conceptos para viejas realidades. VIII Informe sobre exclusión y desarrollo social en España. Serie: Documento de Trabajo n. 5.2, Madrid, Fundación FOESSA, Cáritas Española Editores, 2019, 25 p.
Ref.
543319
Localização:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Pobreza, Discriminación social, Exclusión social, Actitudes sociales, Rechazo, Violencia, Delincuencia, Datos estadísticos, España
Pobreza, Discriminación social, Exclusión social, Actitudes sociales, Rechazo, Violencia, Delincuencia, Datos estadísticos, España
Resumo:
Desde las últimas décadas estamos asistiendo en Europa a múltiples y crecientes expresiones de nuevas intolerancias sustentadas sobre prejuicios básicos como son el racista, xenófobo, el de clase, antisemita, islamófobo, sexista, homófobo y otros que niegan la dignidad de las personas y ponen en solfa la universalidad de los derechos humanos. Estos prejuicios alimentan la dinámica de la agresividad, la violencia y el odio. Sustentado bajo la égida de valores como el individualismo y la competitividad y en donde las solidaridades se están difuminando, el viejo rostro de la pobreza emergente se nos antoja más terrible que nunca y apela directamente a nuestra conciencia y responsabilidad. Ante ello, la sociedad se pone en marcha para justificar su presencia y responsabilizar a sus víctimas. Así, este problema histórico reavivará el sentimiento de odio al pobre, al desposeído, al desamparado, al que carece de medios y recursos para vivir dignamente.
Desde las últimas décadas estamos asistiendo en Europa a múltiples y crecientes expresiones de nuevas intolerancias sustentadas sobre prejuicios básicos como son el racista, xenófobo, el de clase, antisemita, islamófobo, sexista, homófobo y otros que niegan la dignidad de las personas y ponen en solfa la universalidad de los derechos humanos. Estos prejuicios alimentan la dinámica de la agresividad, la violencia y el odio. Sustentado bajo la égida de valores como el individualismo y la competitividad y en donde las solidaridades se están difuminando, el viejo rostro de la pobreza emergente se nos antoja más terrible que nunca y apela directamente a nuestra conciencia y responsabilidad. Ante ello, la sociedad se pone en marcha para justificar su presencia y responsabilizar a sus víctimas. Así, este problema histórico reavivará el sentimiento de odio al pobre, al desposeído, al desamparado, al que carece de medios y recursos para vivir dignamente.