Not without my mobile phone: alcohol binge drinking, gender violence and technology in the Spanish culture of intoxication
Bewaard in:
Romo-Avilés, N., et al., Not without my mobile phone: alcohol binge drinking, gender violence and technology in the Spanish culture of intoxication. Drugs: Education, Prevention and Policy, online first March 22, 2019, p. 1-12.
Ref.
541797
Plaats:
SIIS Archivo (R.1152)
Palabras clave:
Drogodependencias, Alcohol, Juventud, Intoxicación, Patrones de consumo, Efectos, Violencia, Malos tratos, Abusos sexuales, Mujer, Ocio, Factor de riesgo, Nuevas tecnologías, Teléfono, Internet, Estudio cualitativo, España
Drogodependencias, Alcohol, Juventud, Intoxicación, Patrones de consumo, Efectos, Violencia, Malos tratos, Abusos sexuales, Mujer, Ocio, Factor de riesgo, Nuevas tecnologías, Teléfono, Internet, Estudio cualitativo, España
Samenvatting:
La práctica del consumo excesivo de alcohol —que ha consolidado lo que se conoce como cultura de intoxicación—, unido al aumento del uso de móviles y redes sociales son los elementos de nuevas formas de violencia sexual que, como las tradicionales, afectan de forma mayoritaria a las mujeres, ni siquiera requieren ya cercanía física y sus consecuencias se intensifican en las zonas rurales. Este cóctel es lo que las autoras llevan analizando los dos últimos años. Este estudio cualitativo muestra que beber mucho y muy rápido es un elemento esencial de las experiencias de mujeres y hombres y que utilizan este consumo como una herramienta de desinhibición, facilitando las relaciones interpersonales. En ese contexto la violencia de género está presente y unida al uso del teléfono móvil en las relaciones, ya sean entre amigos o de pareja. Aunque también hay algo positivo en ese uso intensivo del teléfono, y es que hay una forma de contacto continuo que hace más seguros los espacios.
La práctica del consumo excesivo de alcohol —que ha consolidado lo que se conoce como cultura de intoxicación—, unido al aumento del uso de móviles y redes sociales son los elementos de nuevas formas de violencia sexual que, como las tradicionales, afectan de forma mayoritaria a las mujeres, ni siquiera requieren ya cercanía física y sus consecuencias se intensifican en las zonas rurales. Este cóctel es lo que las autoras llevan analizando los dos últimos años. Este estudio cualitativo muestra que beber mucho y muy rápido es un elemento esencial de las experiencias de mujeres y hombres y que utilizan este consumo como una herramienta de desinhibición, facilitando las relaciones interpersonales. En ese contexto la violencia de género está presente y unida al uso del teléfono móvil en las relaciones, ya sean entre amigos o de pareja. Aunque también hay algo positivo en ese uso intensivo del teléfono, y es que hay una forma de contacto continuo que hace más seguros los espacios.
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