Voies de réformes des congés parentaux dans une stratégie globale d’accueil de la petite enfance
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Haut Conseil de la Famille, de l’Enfance et de l’Âge, Voies de réformes des congés parentaux dans une stratégie globale d’accueil de la petite enfance. París, Haut Conseil de la Famille, de l'Enfance et de l'Âge, 2019, 230 p.
Ref.
541795
Localização:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Política familiar, Infancia, Familia, Padres, Hijos, Atención infancia, Servicios de infancia, Conciliación, Permiso de maternidad, Excedencia, Mujer, Hombre, Igualdad de género, Igualdad de oportunidades, Ayudas a la familia, Prestaciones económicas, Características prestación, Características usuario, Acceso, Promoción, Reforma, Efectos, Nivel de ingresos, Jornada laboral, Actitudes, Familias monoparentales, Inclusión laboral, Acompañamiento, Evolución, Crítica, Evaluación de servicios, Recomendaciones, Experiencias, Normativa, Datos estadísticos, Historia, Francia, Panorama internacional
Política familiar, Infancia, Familia, Padres, Hijos, Atención infancia, Servicios de infancia, Conciliación, Permiso de maternidad, Excedencia, Mujer, Hombre, Igualdad de género, Igualdad de oportunidades, Ayudas a la familia, Prestaciones económicas, Características prestación, Características usuario, Acceso, Promoción, Reforma, Efectos, Nivel de ingresos, Jornada laboral, Actitudes, Familias monoparentales, Inclusión laboral, Acompañamiento, Evolución, Crítica, Evaluación de servicios, Recomendaciones, Experiencias, Normativa, Datos estadísticos, Historia, Francia, Panorama internacional
Resumo:
La baja natalidad que se registra hoy día en Europa no puede entenderse sin aludir a las dificultades que encuentran muchas familias para cuidar a sus hijas e hijos durante los primeros años de vida. Las políticas dirigidas a este grupo poblacional han experimentado un notable desarrollo en los últimos años y se espera que faciliten el apoyo que las familias precisan en la labor de crianza, y permitan a madres y padres decidir la fórmula de cuidado que consideren más adecuada sin ser penalizados por ello en lo económico ni en lo laboral. El Alto Consejo francés de la Familia, la Infancia y la Edad ha publicado dos informes en torno a estas cuestiones, uno dedicado a los servicios de apoyo a la crianza (ref. 534722) y otro a las prestaciones parentales (ref. 541795), que se reseña en estas líneas.<br><br>El estudio señala el desajuste existente entre la voluntad de los progenitores, que en su mayoría declaran preferir servicios de cuidado externos a la familia, y el hecho de que la mayor parte se ocupen personalmente del cuidado de sus bebés. A pesar de ello, el número de familias que cobran la prestación de apoyo a la crianza (PreParE) es reducido y las solicitudes han descendido de forma notoria. El documento apunta a que el escaso atractivo de esta ayuda se deriva en parte de su baja cuantía, los requisitos de acceso y su limitada duración. Un problema añadido es que parece reforzar las desigualdades de género, en la medida en que los permisos por maternidad han descendido, el desempleo ha aumentado y las madres no se reincorporan al mercado de trabajo hasta que sus vástagos cumplen 3 años y comienzan preescolar. Esta situación ha supuesto una pérdida de renta del orden de los 125 euros mensuales entre las familias con menores ingresos salariales. Ante este “fracaso” de las políticas francesas de apoyo a la crianza ―así lo tilda el propio informe―, el Alto Consejo aboga por una reforma completa, que incluya, entre otras medidas, permisos más largos y flexibles, y una prestación mejor dotada y con requisitos de solicitud menos exigentes.
La baja natalidad que se registra hoy día en Europa no puede entenderse sin aludir a las dificultades que encuentran muchas familias para cuidar a sus hijas e hijos durante los primeros años de vida. Las políticas dirigidas a este grupo poblacional han experimentado un notable desarrollo en los últimos años y se espera que faciliten el apoyo que las familias precisan en la labor de crianza, y permitan a madres y padres decidir la fórmula de cuidado que consideren más adecuada sin ser penalizados por ello en lo económico ni en lo laboral. El Alto Consejo francés de la Familia, la Infancia y la Edad ha publicado dos informes en torno a estas cuestiones, uno dedicado a los servicios de apoyo a la crianza (ref. 534722) y otro a las prestaciones parentales (ref. 541795), que se reseña en estas líneas.<br><br>El estudio señala el desajuste existente entre la voluntad de los progenitores, que en su mayoría declaran preferir servicios de cuidado externos a la familia, y el hecho de que la mayor parte se ocupen personalmente del cuidado de sus bebés. A pesar de ello, el número de familias que cobran la prestación de apoyo a la crianza (PreParE) es reducido y las solicitudes han descendido de forma notoria. El documento apunta a que el escaso atractivo de esta ayuda se deriva en parte de su baja cuantía, los requisitos de acceso y su limitada duración. Un problema añadido es que parece reforzar las desigualdades de género, en la medida en que los permisos por maternidad han descendido, el desempleo ha aumentado y las madres no se reincorporan al mercado de trabajo hasta que sus vástagos cumplen 3 años y comienzan preescolar. Esta situación ha supuesto una pérdida de renta del orden de los 125 euros mensuales entre las familias con menores ingresos salariales. Ante este “fracaso” de las políticas francesas de apoyo a la crianza ―así lo tilda el propio informe―, el Alto Consejo aboga por una reforma completa, que incluya, entre otras medidas, permisos más largos y flexibles, y una prestación mejor dotada y con requisitos de solicitud menos exigentes.