Confiados y confiables. La fabricación de la confianza en la era digital
Saved in:
Arroyo, L., et al., Confiados y confiables. La fabricación de la confianza en la era digital. Barcelona, ESADE. Instituto de Innovación Social, Fundación EY España, 2017, 120 p.
Ref.
540255
Location:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Economía social, Innovaciones sociales, Nuevas tecnologías, Entidades sin ánimo de lucro, España
Economía social, Innovaciones sociales, Nuevas tecnologías, Entidades sin ánimo de lucro, España
Abstract:
En los inicios de la llamada cuarta revolución industrial, hablar de innovación social requiere tener la vista puesta en la economía digital. Se trata de un nuevo salto adelante en el paradigma económico, que concibe internet a la vez como infraestructura y como medio de comunicación y de creación de valor. La disrupción a que nos vemos abocados nos sitúa en un mundo digital más conectado, más ágil y más veloz, que cambia la evolución de las relaciones sociales tal como las conocíamos hasta ahora. Pasamos de un modelo empresa-consumidor (B2C) a un mercado bilateral1 o modelo entre pares (P2P), en que podemos estar comprando y vendiendo a la vez, conectados con otros usuarios a través de plataformas capaces de determinar el pulso económico de nuestras sociedades. Todos los sectores relevantes de la economía ya se ven afectados por la disrupción digital. Cuando hablamos de demanda, la inmediatez, la flexibilidad y la personalización de la relación son los requisitos de los consumidores en el nuevo espacio digital y se están convirtiendo en un mandato para las empresas y para las plataformas. En este nuevo entorno, las start-ups emergentes serán la respuesta al desafío tecnológico y al requisito de la agilidad. Si nos referimos al mundo financiero y asegurador, estas nuevas empresas son las FinTech y las InsurTech. Si la confianza es básica para el funcionamiento social y para el crecimiento económico, ¿qué ocurre con la confianza cuando pasamos de un modelo presencial de proximidad a un modelo digital y global?
En los inicios de la llamada cuarta revolución industrial, hablar de innovación social requiere tener la vista puesta en la economía digital. Se trata de un nuevo salto adelante en el paradigma económico, que concibe internet a la vez como infraestructura y como medio de comunicación y de creación de valor. La disrupción a que nos vemos abocados nos sitúa en un mundo digital más conectado, más ágil y más veloz, que cambia la evolución de las relaciones sociales tal como las conocíamos hasta ahora. Pasamos de un modelo empresa-consumidor (B2C) a un mercado bilateral1 o modelo entre pares (P2P), en que podemos estar comprando y vendiendo a la vez, conectados con otros usuarios a través de plataformas capaces de determinar el pulso económico de nuestras sociedades. Todos los sectores relevantes de la economía ya se ven afectados por la disrupción digital. Cuando hablamos de demanda, la inmediatez, la flexibilidad y la personalización de la relación son los requisitos de los consumidores en el nuevo espacio digital y se están convirtiendo en un mandato para las empresas y para las plataformas. En este nuevo entorno, las start-ups emergentes serán la respuesta al desafío tecnológico y al requisito de la agilidad. Si nos referimos al mundo financiero y asegurador, estas nuevas empresas son las FinTech y las InsurTech. Si la confianza es básica para el funcionamiento social y para el crecimiento económico, ¿qué ocurre con la confianza cuando pasamos de un modelo presencial de proximidad a un modelo digital y global?