Prevención y atención de la mutilación genital femenina. Manual para profesionales en Andalucía

Guardado en:
Kaplan, A. (dir.), Prevención y atención de la mutilación genital femenina. Manual para profesionales en Andalucía. Sevilla, Consejería de Justicia e Interior, Junta de Andalucía, 2018, 141 p.
Ref. 539699
Localización: SIIS Archivo
Palabras clave:
Mujer, Menores, Migración, Minorías, Malos tratos, Cirugía, Sexo, Concepto, Hábitos sociales, Tipología, Efectos, Salud, Trastornos psicológicos, Prevención, Intervención, Detección, Evolución, Ética, Atención sanitaria, Atención primaria, Pediatría, Ginecología, Servicios sociales, Entorno educativo, Atención comunitaria, Hombre, Actitudes institucionales, Factor de riesgo, Comunicación, Profesiones, Personal sanitario, Actividades profesionales, Aptitudes, Sensibilización, Formación, Intervención familiar, Autodeterminación, Datos estadísticos, Fichas técnicas, Recomendaciones, Historia, Normativa, Manuales, Andalucía, España, Panorama internacional
Resumen:
Se estima que cada año tres millones de niñas sufren mutilaciones genitales en todo el mundo. Confinada a ciertos países africanos hasta hace unas décadas, esta práctica se ha extendido a otras latitudes siguiendo los movimientos migratorios. Las sociedades occidentales se enfrentan, por tanto, al reto de impedir que la mutilación genital femenina (MGF) siga cobrándose nuevas víctimas y atender las complicaciones físicas y psicológicas de las mujeres que han pasado por una agresión semejante. Para ayudar a las y los profesionales en dicha tarea, la Junta de Andalucía ha editado este manual, dirigido por la antropóloga Adriana Kaplan. Su punto de partida es tratar de comprender los argumentos utilizados en la defensa de la mutilación genital femenina y el papel que desempeña en algunas comunidades africanas, pues entiende que solo así se podrán emprender acciones efectivas que, desde el diálogo intercultural, permitan su progresiva eliminación. La obra cuenta con capítulos específicos dedicados a la labor que deben desempeñar al respecto los servicios de salud, los servicios sociales y el sistema educativo, y propone el compromiso preventivo como una de las estrategias capaces de frenar las presiones sociales que pueden derivar en nuevas mutilaciones.