Slamming. Guía para la reducción de daños asociados al uso de drogas inyectables en las sesiones de sexo
Salvato in:
Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH, Slamming. Guía para la reducción de daños asociados al uso de drogas inyectables en las sesiones de sexo. Barcelona, Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH, 2018, 52 p.
Ref.
537821
Localizzazione:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Drogodependencias, Drogas de síntesis, Vía intravenosa, Hombre, LGBT, Factor de riesgo, Efectos no deseados, Sobredosis, Relaciones sexuales, Ocio, Prevención, Sida, ETS, Reducción de daños, Reducción de riesgo, Información, Directorios, Recomendaciones, España
Drogodependencias, Drogas de síntesis, Vía intravenosa, Hombre, LGBT, Factor de riesgo, Efectos no deseados, Sobredosis, Relaciones sexuales, Ocio, Prevención, Sida, ETS, Reducción de daños, Reducción de riesgo, Información, Directorios, Recomendaciones, España
Abstract:
La inyección de drogas –también conocida como slam o slamming– es una práctica de consumo entre algunos hombres gais, bisexuales y otros hombres que practican sexo con hombres (HSH). Algunas drogas como la metanfetamina (tina), la mefedrona, la ketamina, la cocaína, el MDMA, el speed y algunas otras nuevas sustancias (conocidas como Research Chemicals) pueden ser consumidas por vía inyectada antes y/o durante las sesiones de sexo. El slamming puede ser una experiencia placentera, euforizante y sexualmente estimulante que desinhibe la conducta sexual. Permite mantener sesiones de sexo más largas incrementando la confianza en uno mismo y la energía. Sin embargo, se trata de una práctica que no está exenta de riesgos. Algunos de estos riesgos se relacionan con el tipo de drogas utilizadas y el patrón de uso; otros, sin embargo, se relacionan con el modo en que se realiza la inyección.
La inyección de drogas –también conocida como slam o slamming– es una práctica de consumo entre algunos hombres gais, bisexuales y otros hombres que practican sexo con hombres (HSH). Algunas drogas como la metanfetamina (tina), la mefedrona, la ketamina, la cocaína, el MDMA, el speed y algunas otras nuevas sustancias (conocidas como Research Chemicals) pueden ser consumidas por vía inyectada antes y/o durante las sesiones de sexo. El slamming puede ser una experiencia placentera, euforizante y sexualmente estimulante que desinhibe la conducta sexual. Permite mantener sesiones de sexo más largas incrementando la confianza en uno mismo y la energía. Sin embargo, se trata de una práctica que no está exenta de riesgos. Algunos de estos riesgos se relacionan con el tipo de drogas utilizadas y el patrón de uso; otros, sin embargo, se relacionan con el modo en que se realiza la inyección.