R. Cobo Bedia (Profesora de Sociología del Género): La prostitución en el corazón del capitalismo
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R. Cobo Bedia (Profesora de Sociología del Género): La prostitución en el corazón del capitalismo. Agenda Pública, 02/10/2018.
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536909
Resumo:
La prostitución es un fenómeno social global que cada vez tiene mayor presencia en nuestro entorno. Hasta hace poco más de tres décadas la sociedad la escondía, porque se consideraba un mal tan necesario como inevitable. También hoy está muy asentado en el imaginario colectivo la imagen de que es ineludible y forma parte de un orden natural de las cosas imposible de erradicar. El aspecto novedoso en este debate es que diversas fuerzas ideológicas, algunas de ellas pertenecientes a ámbitos intelectuales y políticos progresistas y otras vinculadas a la industria del sexo, están proponiendo a la conciencia de nuestra sociedad la idea de que la prostitución es buena en sí misma. Ahora se considera irradicable, como en el pasado, pero, por el contrario, un sector importante de la opinión pública ya no lo considera una enfermedad social. La imagen que se intenta apuntalar es que el problema no es la prostitución, sino los grupos ideológicos que la analizan críticamente, fundamentalmente el feminismo y una parte de la izquierda. .
La prostitución es un fenómeno social global que cada vez tiene mayor presencia en nuestro entorno. Hasta hace poco más de tres décadas la sociedad la escondía, porque se consideraba un mal tan necesario como inevitable. También hoy está muy asentado en el imaginario colectivo la imagen de que es ineludible y forma parte de un orden natural de las cosas imposible de erradicar. El aspecto novedoso en este debate es que diversas fuerzas ideológicas, algunas de ellas pertenecientes a ámbitos intelectuales y políticos progresistas y otras vinculadas a la industria del sexo, están proponiendo a la conciencia de nuestra sociedad la idea de que la prostitución es buena en sí misma. Ahora se considera irradicable, como en el pasado, pero, por el contrario, un sector importante de la opinión pública ya no lo considera una enfermedad social. La imagen que se intenta apuntalar es que el problema no es la prostitución, sino los grupos ideológicos que la analizan críticamente, fundamentalmente el feminismo y una parte de la izquierda. .