¿Gestación subrogada o vientres de alquiler? Informe final y anexo entrevistas
Salvato in:
Emakunde, ¿Gestación subrogada o vientres de alquiler? Informe final y anexo entrevistas. Vitoria-Gasteiz, Emakunde, 2018, 129, 56 p.
Ref.
535383
Localizzazione:
SIIS Archivo / DFB Archivo
Palabras clave:
Mujer, Fertilidad, Maternidad, Reproducción asistida, Concepto, Información, Manuales de procedimiento, Ética, Derechos, Riesgo, Normativa, Legalización, Crítica, Datos estadísticos, Estudio comparativo, Entrevistas, País Vasco, España, Panorama internacional
Mujer, Fertilidad, Maternidad, Reproducción asistida, Concepto, Información, Manuales de procedimiento, Ética, Derechos, Riesgo, Normativa, Legalización, Crítica, Datos estadísticos, Estudio comparativo, Entrevistas, País Vasco, España, Panorama internacional
Abstract:
Según los datos que figuran en este informe publicado por Emakunde, de los aproximadamente 1.400 niños y niñas que, se estima, son registrados anualmente en España fruto de un proceso de maternidad subrogada o gestación por sustitución, 250 llegan a Euskadi (17,85%). El aumento de esta cifra en los últimos años, junto con los primeros intentos de regular esta práctica a escala estatal, han generado un intenso debate político y social en torno a este fenómeno social en expansión que muchas personas consideran controvertido, en la medida en que puede llegar a vulnerar los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres gestantes ―especialmente si no existe una legislación adecuada al respecto―, pero también los derechos de los niños y niñas que nacen de dichos embarazos.<br><br>Uno de los principales problemas es la falta de armonización de esta práctica en la legislación internacional, un hecho que no solo la convierte en legal en algunos países e ilegal en otros, sino que introduce diferencias muy importantes entre las distintas regulaciones. Dichas diferencias inciden en aspectos clave para el ejercicio de la maternidad subrogada, como la edad mínima de la mujer gestante, la necesidad de que el contrato de subrogación sea supervisado por un órgano judicial o no, o el hecho de que la mujer gestante se reserve el derecho de renunciar al contrato en cualquier momento sin ser sometida a sanciones económicas o de otra índole por ello, entre otros.<br><br>Todos estos aspectos dejan entrever la dimensión ética y social que subyace al debate y que puede resumirse en dos posturas fundamentales. La primera defiende que la gestación subrogada es el ejercicio de un derecho reproductivo asociado a un ejercicio de libertad individual. La segunda, sin embargo, cuestiona el mito de la libre elección y señala esta práctica como una forma de explotación relacionada con la desigualdad de género y de clase social. La presente publicación tiene como objetivo esclarecer en qué términos está teniendo lugar este debate en nuestro contexto y utiliza para ello fuentes tan diversas como la legislación vigente, los artículos de prensa y de opinión, los trabajos académicos y de investigación o los documentos de posicionamiento emitidos por los partidos políticos españoles respecto a este asunto, por ejemplo.
Según los datos que figuran en este informe publicado por Emakunde, de los aproximadamente 1.400 niños y niñas que, se estima, son registrados anualmente en España fruto de un proceso de maternidad subrogada o gestación por sustitución, 250 llegan a Euskadi (17,85%). El aumento de esta cifra en los últimos años, junto con los primeros intentos de regular esta práctica a escala estatal, han generado un intenso debate político y social en torno a este fenómeno social en expansión que muchas personas consideran controvertido, en la medida en que puede llegar a vulnerar los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres gestantes ―especialmente si no existe una legislación adecuada al respecto―, pero también los derechos de los niños y niñas que nacen de dichos embarazos.<br><br>Uno de los principales problemas es la falta de armonización de esta práctica en la legislación internacional, un hecho que no solo la convierte en legal en algunos países e ilegal en otros, sino que introduce diferencias muy importantes entre las distintas regulaciones. Dichas diferencias inciden en aspectos clave para el ejercicio de la maternidad subrogada, como la edad mínima de la mujer gestante, la necesidad de que el contrato de subrogación sea supervisado por un órgano judicial o no, o el hecho de que la mujer gestante se reserve el derecho de renunciar al contrato en cualquier momento sin ser sometida a sanciones económicas o de otra índole por ello, entre otros.<br><br>Todos estos aspectos dejan entrever la dimensión ética y social que subyace al debate y que puede resumirse en dos posturas fundamentales. La primera defiende que la gestación subrogada es el ejercicio de un derecho reproductivo asociado a un ejercicio de libertad individual. La segunda, sin embargo, cuestiona el mito de la libre elección y señala esta práctica como una forma de explotación relacionada con la desigualdad de género y de clase social. La presente publicación tiene como objetivo esclarecer en qué términos está teniendo lugar este debate en nuestro contexto y utiliza para ello fuentes tan diversas como la legislación vigente, los artículos de prensa y de opinión, los trabajos académicos y de investigación o los documentos de posicionamiento emitidos por los partidos políticos españoles respecto a este asunto, por ejemplo.
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