E. del Pino Matute (Científica Titular del Instituto de Políticas y Bienes Públicos-CSIC) y J. A. Ramos (Profesor de Ciencia Política de la Universidad Rey Juan Carlos): Hablar de Estado Autonómico es hablar de Estado de Bienestar
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E. del Pino Matute (Científica Titular del Instituto de Políticas y Bienes Públicos-CSIC) y J. A. Ramos (Profesor de Ciencia Política de la Universidad Rey Juan Carlos): Hablar de Estado Autonómico es hablar de Estado de Bienestar. Agenda Pública, 20/06/2018.
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El presidente Sánchez, antes de serlo, dijo varias veces que hablar de Estado Autonómico es hablar de Estado de Bienestar. Tiene razón. Algunas de las políticas sociales que configuran nuestro Estado de Bienestar son competencia exclusiva del Estado central (pensiones y protección por desempleo) y otras muy importantes, como sanidad o educación, recaen en las comunidades autónomas (CCAA) y los gobiernos locales. Como explicaba Alain Cuenca aquí, una de las medidas más relevantes que debe adoptar el Ejecutivo tiene que ver con esta relación entre Estado Autonómico y de Bienestar: “Quién tiene mayor margen para el gasto social…: el Gobierno central… o las comunidades autónomas”. Dado que hay que cumplir con los objetivos de déficit, la decisión sobre si se puede destinar más o menos gasto a pensiones (ya que es un gasto muy importante y el Estado central tiene poco margen para ajustar en otras políticas), afectará a los recursos disponibles para otros programas sociales ya existentes (en el nivel central o subnacional) o nuevos que pudieran considerarse necesarios para corregir la capacidad redistributiva del Estado de Bienestar; que, como el propio Sánchez reconocía en la reciente entrevista de TVE, es mejorable. Para evitar esto sería tan necesario obtener más recursos, lo cual no debe descartarse, como definir mejor las responsabilidades territoriales sobre los ingresos y gastos del sistema el sistema de protección social.
El presidente Sánchez, antes de serlo, dijo varias veces que hablar de Estado Autonómico es hablar de Estado de Bienestar. Tiene razón. Algunas de las políticas sociales que configuran nuestro Estado de Bienestar son competencia exclusiva del Estado central (pensiones y protección por desempleo) y otras muy importantes, como sanidad o educación, recaen en las comunidades autónomas (CCAA) y los gobiernos locales. Como explicaba Alain Cuenca aquí, una de las medidas más relevantes que debe adoptar el Ejecutivo tiene que ver con esta relación entre Estado Autonómico y de Bienestar: “Quién tiene mayor margen para el gasto social…: el Gobierno central… o las comunidades autónomas”. Dado que hay que cumplir con los objetivos de déficit, la decisión sobre si se puede destinar más o menos gasto a pensiones (ya que es un gasto muy importante y el Estado central tiene poco margen para ajustar en otras políticas), afectará a los recursos disponibles para otros programas sociales ya existentes (en el nivel central o subnacional) o nuevos que pudieran considerarse necesarios para corregir la capacidad redistributiva del Estado de Bienestar; que, como el propio Sánchez reconocía en la reciente entrevista de TVE, es mejorable. Para evitar esto sería tan necesario obtener más recursos, lo cual no debe descartarse, como definir mejor las responsabilidades territoriales sobre los ingresos y gastos del sistema el sistema de protección social.