The labor market impacts of universal and permanent cash transfers: evidence from the Alaska Permanent Fund

Guardado en:
Jones, D., Marinescu, I., The labor market impacts of universal and permanent cash transfers: evidence from the Alaska Permanent Fund. Serie: NBER Working Paper n. 24312, Cambridge, National Bureau of Economic Research, 2018, 47 p.
Ref. 531659
Localización: SIIS Archivo
Palabras clave:
Pobreza, Exclusión social, Prestaciones económicas, Renta de garantía de ingresos, Universalización, Mercado de trabajo, Inclusión laboral, Contratos, Efectos, Beneficios, Evaluación de servicios, EE.UU.
Resumen:
Desde los años 80, los habitantes de Alaska reciben una renta básica universal que proviene del denominado Fondo Soberano de Inversión (Alaska Permanent Fund APF). La APF no constituye una renta básica universal en sentido estricto. El Fondo gestiona una cartera de activos donde el gobierno invierte cada año al menos un 25% de todas las rentas provenientes de las explotaciones mineras y gasísticas. El gobierno reparte, en forma de dividendo anual, una pequeña parte de los rendimientos entre toda la ciudadanía, incluyendo los menores de edad, cuya prestación perciben los progenitores. La renta, que es fluctuante en función de los rendimientos y que los últimos años ha rondado los 1.600 euros anuales por persona - 6.700 euros para una familia de 4 miembros-, no está exenta de impuestos, pero debido a que una parte de sus perceptores no tiene otros ingresos, se considera bastante progresiva. Cuenta además con un amplio apoyo social, en el referéndum de 1999 sobre la posibilidad de desviar parte de los fondos a otras acciones, un 80% votó en contra. <br><br>Un reciente estudio de la Oficina Nacional de Investigación Económica estadounidense ha demostrado que la percepción de esta renta universal e incondicional no ha desincentivado la actividad laboral de la población en Alaska. Es más, desde la introducción del dividendo, las tasas de trabajo a tiempo completo no han cambiado en absoluto y incluso el número de habitantes del estado que comenzó a trabajar a tiempo parcial ha aumentado hasta un 17%.