Efectos desintegradores de las políticas de integración: la Renta de Inclusión Social en Navarra
Wedi'i Gadw mewn:
Lasheras, R., et al., Efectos desintegradores de las políticas de integración: la Renta de Inclusión Social en Navarra. Cuadernos de Trabajo Social, vol. 30, n. 2, 2017, p. 315-327.
Ref.
530757
Lleoliad:
SIIS Archivo (R.1165)
Palabras clave:
Exclusión social, Renta de garantía de ingresos, Servicios sociales, Seguimiento, Diagnóstico, Prestaciones sociales, Actitudes usuarios, Reforma, Estudio cualitativo, Recomendaciones, Evaluación de servicios, Navarra
Exclusión social, Renta de garantía de ingresos, Servicios sociales, Seguimiento, Diagnóstico, Prestaciones sociales, Actitudes usuarios, Reforma, Estudio cualitativo, Recomendaciones, Evaluación de servicios, Navarra
Crynodeb:
Las políticas sociales, en general, y las ayudas para garantizar la renta mínima, en particular, suscitan en la opinión pública posturas encontradas, que no siempre son favorables a la inclusión de las personas que recurren a ellas. Este artículo analiza los discursos con rasgos desintegradores que existen en la sociedad respecto a quienes utilizan prestaciones sociales, valiéndose para ello del caso de la renta de inclusión social de Navarra (RIS). Por un lado, los autores identifican discursos en defensa de que la Administración ejerza un mayor control sobre las personas usuarias. Asimismo, defienden que existe una tendencia generalizada a responsabilizarlas de la situación que sufren, confiándoles en exclusiva el avance en su propia integración. Semejantes posiciones provocan que esta parte de la población se sienta avergonzada y culpable de la situación que padece. En este contexto, se observa que se ha ido construyendo un escenario donde los derechos sociales han quedado condicionados y principalmente vinculados a la incorporación laboral. Además, los problemas sociales han terminado por concebirse como meros asuntos personales, y en consecuencia, las personas en riesgo de exclusión pierden la legitimidad de demandar una protección social más digna. Según el artículo, esta realidad no se ciñe al sistema de garantía de ingresos, sino que es extensible al conjunto de servicios sociales, lo que produce que las personas perceptoras de cualquier prestación vean agravados los riesgos que las situaban en el ámbito de la vulnerabilidad.
Las políticas sociales, en general, y las ayudas para garantizar la renta mínima, en particular, suscitan en la opinión pública posturas encontradas, que no siempre son favorables a la inclusión de las personas que recurren a ellas. Este artículo analiza los discursos con rasgos desintegradores que existen en la sociedad respecto a quienes utilizan prestaciones sociales, valiéndose para ello del caso de la renta de inclusión social de Navarra (RIS). Por un lado, los autores identifican discursos en defensa de que la Administración ejerza un mayor control sobre las personas usuarias. Asimismo, defienden que existe una tendencia generalizada a responsabilizarlas de la situación que sufren, confiándoles en exclusiva el avance en su propia integración. Semejantes posiciones provocan que esta parte de la población se sienta avergonzada y culpable de la situación que padece. En este contexto, se observa que se ha ido construyendo un escenario donde los derechos sociales han quedado condicionados y principalmente vinculados a la incorporación laboral. Además, los problemas sociales han terminado por concebirse como meros asuntos personales, y en consecuencia, las personas en riesgo de exclusión pierden la legitimidad de demandar una protección social más digna. Según el artículo, esta realidad no se ciñe al sistema de garantía de ingresos, sino que es extensible al conjunto de servicios sociales, lo que produce que las personas perceptoras de cualquier prestación vean agravados los riesgos que las situaban en el ámbito de la vulnerabilidad.