Informe 2017 del Observatorio de Dependencia
保存先:
Jiménez-Martín, S., Viola, A., Informe 2017 del Observatorio de Dependencia. Serie: Estudios sobre la Economía Española n. 2017/22, Madrid, Fundación de Estudios de Economía Aplicada, 2017, 47 p.
Ref.
527924
配架場所:
SIIS Archivo / DFB Archivo
Palabras clave:
Discapacidad, Personas mayores, Dependencia, Intervención social, Prestaciones económicas, Prestaciones sociales, Cuidador informal, Cuidados de larga duración, Características servicio, Gasto social, Evolución, Estadísticas de servicios, Datos estadísticos, España, Autonomías, Panorama internacional
Discapacidad, Personas mayores, Dependencia, Intervención social, Prestaciones económicas, Prestaciones sociales, Cuidador informal, Cuidados de larga duración, Características servicio, Gasto social, Evolución, Estadísticas de servicios, Datos estadísticos, España, Autonomías, Panorama internacional
抄録:
El Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) entró en vigor en el año 2007 bajo la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en Situación de Dependencia (Ley 39/2006 del 14 de Diciembre). Desde entonces el sistema ofrece servicios y prestaciones económicas a aquellas personas en situación de dependencia que requieren ayuda especial para llevar a cabo las actividades de la vida diaria. Sin embargo, tal como señalamos en el primer informe del Observatorio de la Dependencia, después de un periodo esperanzador, el sistema se debilitó, como consecuencia de los recortes introducidos en 2012 y 2013 (RD Ley 20/2012, de 13 julio y RD 1050/2013). Afortunadamente, en los dos últimos años parece haberse revertido la tendencia negativa previa. Aún así, tal y como señala en su tribuna Guillem López, queda mucho camino por recorrer y no podemos darnos por satisfechos.
El Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) entró en vigor en el año 2007 bajo la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en Situación de Dependencia (Ley 39/2006 del 14 de Diciembre). Desde entonces el sistema ofrece servicios y prestaciones económicas a aquellas personas en situación de dependencia que requieren ayuda especial para llevar a cabo las actividades de la vida diaria. Sin embargo, tal como señalamos en el primer informe del Observatorio de la Dependencia, después de un periodo esperanzador, el sistema se debilitó, como consecuencia de los recortes introducidos en 2012 y 2013 (RD Ley 20/2012, de 13 julio y RD 1050/2013). Afortunadamente, en los dos últimos años parece haberse revertido la tendencia negativa previa. Aún así, tal y como señala en su tribuna Guillem López, queda mucho camino por recorrer y no podemos darnos por satisfechos.