Crianza positiva y negativa asociada a los problemas severos de conducta infantil
I tiakina i:
Morales, S., et al., Crianza positiva y negativa asociada a los problemas severos de conducta infantil. Salud y Drogas, vol. 17, n. 2, 2017, p. 137-149.
Ref.
527259
Tauwāhi:
SIIS Archivo (R.1676)
Palabras clave:
Menores, Infancia, Problemas de conducta, Efectos, Educación infantil, Relación padres hijos, Efectos, Factor de protección, Factor de riesgo
Menores, Infancia, Problemas de conducta, Efectos, Educación infantil, Relación padres hijos, Efectos, Factor de protección, Factor de riesgo
Whakarāpopotonga:
Ciertas prácticas de crianza se asocian con los problemas severos de conducta infantil. El objetivo del estudio fue evaluar la relación entre las prácticas de crianza y el reporte de los distintos problemas severos de conducta en niños. Participaron 466 padres de 37 años de edad, distribuidos en cinco grupos: 1) con niños sin problemas de conducta, 2) con oposición y desafío, 3) oposición-agresión, 4) oposición-agresión-inatención-hiperactividad, y 5) oposición-inatención-hiperactividad. Se utilizaron el Inventario de Prácticas de Crianza, el Cuestionario de Parentalidad de Alabama y el Inventario de Conducta Infantil. A través de un análisis multivariado y otro de ecuaciones estructurales se obtuvo un ajuste de los datos con una X2(1711) = 10190,41; p = 0.000, un CFI = 0,89, un RMSEA = 0,044 y un SRMR = 0,075. El 56% de los padres reportaron problemas severos de conducta infantil. La conducta agresiva parece jugar un papel en la asociación de las prácticas negativas (castigo corporal o inconsistencia en la disciplina) y positivas (interacción social e involucramiento positivos) con los problemas severos de conducta. La oposición y el involucramiento positivo predijeron la agresión (r2 = 0,78; r2 = -0,21, respectivamente); el castigo corporal predijo oposición (r2 = 0,70); la inconsistencia la inatención (r2 = 0,26); y el castigo (r2 = 0,22), el castigo corporal (r2 = 0,23) y la inconsistencia (r2 = 0,30) la hiperactividad. Estudios posteriores evaluaran el efecto del entrenamiento de las prácticas positivas sobre la reducción de la conducta problemática infantil.
Ciertas prácticas de crianza se asocian con los problemas severos de conducta infantil. El objetivo del estudio fue evaluar la relación entre las prácticas de crianza y el reporte de los distintos problemas severos de conducta en niños. Participaron 466 padres de 37 años de edad, distribuidos en cinco grupos: 1) con niños sin problemas de conducta, 2) con oposición y desafío, 3) oposición-agresión, 4) oposición-agresión-inatención-hiperactividad, y 5) oposición-inatención-hiperactividad. Se utilizaron el Inventario de Prácticas de Crianza, el Cuestionario de Parentalidad de Alabama y el Inventario de Conducta Infantil. A través de un análisis multivariado y otro de ecuaciones estructurales se obtuvo un ajuste de los datos con una X2(1711) = 10190,41; p = 0.000, un CFI = 0,89, un RMSEA = 0,044 y un SRMR = 0,075. El 56% de los padres reportaron problemas severos de conducta infantil. La conducta agresiva parece jugar un papel en la asociación de las prácticas negativas (castigo corporal o inconsistencia en la disciplina) y positivas (interacción social e involucramiento positivos) con los problemas severos de conducta. La oposición y el involucramiento positivo predijeron la agresión (r2 = 0,78; r2 = -0,21, respectivamente); el castigo corporal predijo oposición (r2 = 0,70); la inconsistencia la inatención (r2 = 0,26); y el castigo (r2 = 0,22), el castigo corporal (r2 = 0,23) y la inconsistencia (r2 = 0,30) la hiperactividad. Estudios posteriores evaluaran el efecto del entrenamiento de las prácticas positivas sobre la reducción de la conducta problemática infantil.
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