Análisis y diseño intervencionista de la conducta suicida en población con dificultades socio-económicas. Enfoque preventivo desde la Psicología Positiva
Saved in:
Gamarra, E., et al., Análisis y diseño intervencionista de la conducta suicida en población con dificultades socio-económicas. Enfoque preventivo desde la Psicología Positiva. Documentos de Trabajo Social, n. 57, 2016, p. 64-99.
Ref.
527173
Location:
SIIS Archivo (R.1365)
Palabras clave:
Exclusión social, Pobreza, Trastornos psiquiátricos, Trastornos psicológicos, Suicidio, Terapia, Intervención, Prevención, Factor de riesgo, Servicios sociales, Trabajo social, Intervención social, Población riesgo, Características población, Efectos, Resultados, Innovaciones, España
Exclusión social, Pobreza, Trastornos psiquiátricos, Trastornos psicológicos, Suicidio, Terapia, Intervención, Prevención, Factor de riesgo, Servicios sociales, Trabajo social, Intervención social, Población riesgo, Características población, Efectos, Resultados, Innovaciones, España
Abstract:
El suicidio es una de las principales causas de muerte no natural en España, por lo que conocer el origen de la conducta suicida resulta esencial para su prevención. No obstante, se trata de una tarea compleja debido a que este tipo de conducta es el resultado de la interacción de factores psicológicos, sociales, ambientales, familiares y biológicos. Partiendo de eta premisa, este artículo expone los principales resultados del análisis de las características sociodemográficas de cerca de un centenar de personas usuarias de servicios sociales de Málaga, con el objetivo de definir el perfil de riesgo suicida e identificar los factores de riesgo y de protección que intervienen en él. El 12,6% de la muestra ha intentado quitarse la vida en algún momento a lo largo de su vida, mientras que un 28,5% presenta riesgo de suicidio en diferentes niveles de intensidad. En cuanto a los factores de riesgo, destaca la importancia de los acontecimientos vitales, los antecedentes familiares, la impulsividad o el consumo de sustancias. Por el contrario, las fortalezas personales –como la curiosidad, la pasión por aprender o el optimismo, entre otros– funcionan como factores de protección. A partir de estas fortalezas personales que previenen el suicidio, los autores han diseñado una intervención terapéutica de carácter comunitario para que el personal de servicios sociales mejore la atención a personas con dificultades socioeconómicas que puedan derivar en una actitud suicida. Se trata de un programa estructurado en doce sesiones donde las personas participantes conocen sus fortalezas, potencian su capacidad de resiliencia, aprenden a controlar sus emociones y desarrollan habilidades para la resolución y el afrontamiento de problemas. Además, la intervención se divide en varios bloques con el fin de adaptar el programa a la población que tiene dificultades para garantizar la continuidad del tratamiento.
El suicidio es una de las principales causas de muerte no natural en España, por lo que conocer el origen de la conducta suicida resulta esencial para su prevención. No obstante, se trata de una tarea compleja debido a que este tipo de conducta es el resultado de la interacción de factores psicológicos, sociales, ambientales, familiares y biológicos. Partiendo de eta premisa, este artículo expone los principales resultados del análisis de las características sociodemográficas de cerca de un centenar de personas usuarias de servicios sociales de Málaga, con el objetivo de definir el perfil de riesgo suicida e identificar los factores de riesgo y de protección que intervienen en él. El 12,6% de la muestra ha intentado quitarse la vida en algún momento a lo largo de su vida, mientras que un 28,5% presenta riesgo de suicidio en diferentes niveles de intensidad. En cuanto a los factores de riesgo, destaca la importancia de los acontecimientos vitales, los antecedentes familiares, la impulsividad o el consumo de sustancias. Por el contrario, las fortalezas personales –como la curiosidad, la pasión por aprender o el optimismo, entre otros– funcionan como factores de protección. A partir de estas fortalezas personales que previenen el suicidio, los autores han diseñado una intervención terapéutica de carácter comunitario para que el personal de servicios sociales mejore la atención a personas con dificultades socioeconómicas que puedan derivar en una actitud suicida. Se trata de un programa estructurado en doce sesiones donde las personas participantes conocen sus fortalezas, potencian su capacidad de resiliencia, aprenden a controlar sus emociones y desarrollan habilidades para la resolución y el afrontamiento de problemas. Además, la intervención se divide en varios bloques con el fin de adaptar el programa a la población que tiene dificultades para garantizar la continuidad del tratamiento.