Social policy in a cold climate: Policies and their consequences since the crisis
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Lupton, R., et al. (eds.), Social policy in a cold climate: Policies and their consequences since the crisis. Bristol, Policy Press, 2016, 394 p.
Ref.
525532
Location:
SIIS 525532
Palabras clave:
Política social, Crisis económica, Pobreza, Precariedad, Efectos, Prestaciones económicas, Desigualdad social, Barrios, Impuestos, Infancia, Política de vivienda, Sector privado, Políticas públicas, Nivel educativo, Evaluación de servicios, Reino Unido
Política social, Crisis económica, Pobreza, Precariedad, Efectos, Prestaciones económicas, Desigualdad social, Barrios, Impuestos, Infancia, Política de vivienda, Sector privado, Políticas públicas, Nivel educativo, Evaluación de servicios, Reino Unido
Abstract:
Este libro analiza el devenir de las políticas sociales británicas en los ocho años inmediatamente posteriores al estallido de la crisis económica de 2007, un periodo marcado por la alternancia política en Downing Street. La crisis cogió al laborista Gordon Brown en el inicio de su mandado, que se extendería hasta las elecciones de 2010. Le sucedió como primer ministro el conservador David Cameron, quien dirigió al país entre 2010 y 2015 al frente de un Ejecutivo de coalición con el Partido Liberal Demócrata.<br><br>De acuerdo con el libro, Brown heredaba desafíos importantes en materia social, pero también una sociedad más igualitaria que la que se había encontrado su predecesor, Tony Blair. Su respuesta a la crisis fue mantener el nivel de gasto social para evitar un mayor deterioro del nivel de vida. Así, las políticas de pensiones y prestaciones sociales desarrolladas siguieron favoreciendo a los hogares con menores ingresos, y Brown implementó nuevas medidas para combatir la pobreza y la desigualdad, por ejemplo, en el ámbito educativo. En general, fue una época de continuidad, y quizás porque las grandes reformas ya se habían realizado bajo el Ejecutivo de Blair, disminuyó el ímpetu privatizador y el fomento de la competencia entre entidades prestadoras de servicios sociales.<br><br>La llegada al poder del Gobierno de coalición en 2015 supuso un vuelco en las políticas sociales, según se explica en esta obra. La prioridad era atajar rápidamente el déficit público ―que se había incrementado durante el quinquenio anterior― y se decidió hacerlo recortando el gasto social, aunque de forma selectiva: la financiación de los servicios sociales locales sufrió una notable merma financiera, mientras que la de la sanidad, las escuelas y las pensiones se preservaron en cierta medida. En esta etapa, las reformas fueron notorias: las realizadas en materia fiscal, beneficiaron a las clases más acomodadas, y además se volvió a insistir en las privatizaciones, la competencia entre entidades y la responsabilidad personal. Todavía es pronto para conocer los resultados sociales y económicos del Gobierno de coalición, pero el libro considera que se valió de la crisis para reorientar las políticas sociales británicas hacia postulados neoliberales.
Este libro analiza el devenir de las políticas sociales británicas en los ocho años inmediatamente posteriores al estallido de la crisis económica de 2007, un periodo marcado por la alternancia política en Downing Street. La crisis cogió al laborista Gordon Brown en el inicio de su mandado, que se extendería hasta las elecciones de 2010. Le sucedió como primer ministro el conservador David Cameron, quien dirigió al país entre 2010 y 2015 al frente de un Ejecutivo de coalición con el Partido Liberal Demócrata.<br><br>De acuerdo con el libro, Brown heredaba desafíos importantes en materia social, pero también una sociedad más igualitaria que la que se había encontrado su predecesor, Tony Blair. Su respuesta a la crisis fue mantener el nivel de gasto social para evitar un mayor deterioro del nivel de vida. Así, las políticas de pensiones y prestaciones sociales desarrolladas siguieron favoreciendo a los hogares con menores ingresos, y Brown implementó nuevas medidas para combatir la pobreza y la desigualdad, por ejemplo, en el ámbito educativo. En general, fue una época de continuidad, y quizás porque las grandes reformas ya se habían realizado bajo el Ejecutivo de Blair, disminuyó el ímpetu privatizador y el fomento de la competencia entre entidades prestadoras de servicios sociales.<br><br>La llegada al poder del Gobierno de coalición en 2015 supuso un vuelco en las políticas sociales, según se explica en esta obra. La prioridad era atajar rápidamente el déficit público ―que se había incrementado durante el quinquenio anterior― y se decidió hacerlo recortando el gasto social, aunque de forma selectiva: la financiación de los servicios sociales locales sufrió una notable merma financiera, mientras que la de la sanidad, las escuelas y las pensiones se preservaron en cierta medida. En esta etapa, las reformas fueron notorias: las realizadas en materia fiscal, beneficiaron a las clases más acomodadas, y además se volvió a insistir en las privatizaciones, la competencia entre entidades y la responsabilidad personal. Todavía es pronto para conocer los resultados sociales y económicos del Gobierno de coalición, pero el libro considera que se valió de la crisis para reorientar las políticas sociales británicas hacia postulados neoliberales.