Fantasmas y fantasías: controversias sobre la asistencia sexual para personas con diversidad funcional
Saved in:
García, A., Branco, C., Fantasmas y fantasías: controversias sobre la asistencia sexual para personas con diversidad funcional. Pedagogia i Treball Social, vol. 5, n. 1, 2016, p. 3-33.
Ref.
521509
Location:
SIIS Archivo (R.1891)
Palabras clave:
Discapacidad, Sexualidad, Relaciones sexuales, Asistente personal, Crítica, España
Discapacidad, Sexualidad, Relaciones sexuales, Asistente personal, Crítica, España
Abstract:
En el contexto español conviven distintos modelos teóricos y prácticos que disputan una definición de asistencia sexual y de sus potenciales beneficiarios y oferentes. Este artículo pretende analizarlos críticamente, desvelando las fantasías en que se sustentan y los fantasmas que proyectan. Para ello, se parte de una etnografía realizada entre el año 2012 y la actualidad, a partir de la observación participante desarrollada en diferentes proyectos de asistencia sexual y de las 15 entrevistas en profundidad de carácter semi-estructurado realizadas a los principales actores implicados. Los resultados obtenidos permiten situar los ejes vertebradores de este debate y definir qué caracteriza a cada uno de los modelos de asistencia sexual planteados y las controversias que se producen.<br><br>Por un lado, existe una diferenciación clara en torno a una cuestión: si la asistencia sexual es (o no) prostitución. En este sentido, sólo las prostitutas presentan una apuesta univoca por su concepción como tal, mientras que los proyectos propiamente de asistencia sexual gravitan en una diferenciación más o menos clara y/o estratégica de la misma. Dentro de estas propuestas, la categorizada como “auto-erótica” sitúa a las personas con diversidad funcional como sujetos empoderados, con capacidad de auto-enunciación en torno a su sexualidad. Por el contrario, la de “conexión erótica” entraña el peligro de reforzar el estigma sobre la sexualidad de este colectivo, desde una perspectiva paternalista que les sitúa como cuerpos indeseables. No obstante, ambas coinciden en renegar de una concepción terapéutica de la asistencia sexual que la situaría dentro del paradigma médico-rehabilitador.<br><br>La pertinencia de esta reflexión se basa en que el debate sobre la asistencia sexual no solo nos aporta claves sobre la concepción social de la vida afectivo-sexual de las personas con diversidad funcional, sino sobre nuestra construcción cultural en torno al cuerpo, el deseo y la sexualidad.
En el contexto español conviven distintos modelos teóricos y prácticos que disputan una definición de asistencia sexual y de sus potenciales beneficiarios y oferentes. Este artículo pretende analizarlos críticamente, desvelando las fantasías en que se sustentan y los fantasmas que proyectan. Para ello, se parte de una etnografía realizada entre el año 2012 y la actualidad, a partir de la observación participante desarrollada en diferentes proyectos de asistencia sexual y de las 15 entrevistas en profundidad de carácter semi-estructurado realizadas a los principales actores implicados. Los resultados obtenidos permiten situar los ejes vertebradores de este debate y definir qué caracteriza a cada uno de los modelos de asistencia sexual planteados y las controversias que se producen.<br><br>Por un lado, existe una diferenciación clara en torno a una cuestión: si la asistencia sexual es (o no) prostitución. En este sentido, sólo las prostitutas presentan una apuesta univoca por su concepción como tal, mientras que los proyectos propiamente de asistencia sexual gravitan en una diferenciación más o menos clara y/o estratégica de la misma. Dentro de estas propuestas, la categorizada como “auto-erótica” sitúa a las personas con diversidad funcional como sujetos empoderados, con capacidad de auto-enunciación en torno a su sexualidad. Por el contrario, la de “conexión erótica” entraña el peligro de reforzar el estigma sobre la sexualidad de este colectivo, desde una perspectiva paternalista que les sitúa como cuerpos indeseables. No obstante, ambas coinciden en renegar de una concepción terapéutica de la asistencia sexual que la situaría dentro del paradigma médico-rehabilitador.<br><br>La pertinencia de esta reflexión se basa en que el debate sobre la asistencia sexual no solo nos aporta claves sobre la concepción social de la vida afectivo-sexual de las personas con diversidad funcional, sino sobre nuestra construcción cultural en torno al cuerpo, el deseo y la sexualidad.