Políticas europeas de inclusión financiera y social: la educación financiera
Saved in:
Bonilla-Delgado, M.I., Martín-lópez, C., Políticas europeas de inclusión financiera y social: la educación financiera. Sevilla, VI Congreso Red Española de Políticas Sociales, 16-17 febrero 2017, 25 p.
Ref.
521186
Sted:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Entidades financieras, Exclusión social, Pobreza, Inclusión social, Políticas públicas, Programas de formación, Europa
Entidades financieras, Exclusión social, Pobreza, Inclusión social, Políticas públicas, Programas de formación, Europa
Abstract:
El acceso a los servicios financieros es condición necesaria para participar en la vida económica y social. No obstante, en muchos países un elevado porcentaje de la población tiene dificultades para acceder y utilizar estos servicios. La exclusión financiera está vinculada a bajos niveles de ingresos, desempleo, población inmigrante, bajo nivel de formación, aislamiento geográfico, … es decir, forma parte de una exclusión social mucho más amplia. Es labor de los gobiernos el establecimiento de una regulación adecuada y el diseño de políticas que aseguren que las instituciones financieras lleguen a la población ofreciendo productos acordes con sus necesidades y a través de canales de acceso apropiados. Se trata, de un objetivo de política pública muy importante, si bien la crisis financiera favoreció el diseño y aplicación de medidas que han estado dirigidas a solventar los efectos de la misma sobre las entidades afectadas y prevenir que vuelva a suceder, recientemente, se están llevando a cabo iniciativas que incorporan el objetivo de la inclusión financiera tanto en las estrategias de la Unión, como en las de los Estados miembros. Identificaremos y analizaremos las políticas más efectivas para evitar la exclusión financiera. En esta línea, consideramos relevantes los programas de educación financiera, a través de los cuales se podrá reducir la exclusión financiera y social, y el endeudamiento excesivo, así como aumentar el bienestar general. La educación financiera es un instrumento estratégico dado que un sistema financiero más sólido, seguro y transparente requiere el concurso de un consumidor formado, responsable y comprometido en el desarrollo de sus capacidades financieras. Se utilizan fundamentalmente los datos de Global Findex elaborados por el Banco Mundial, así como datos procedentes del Eurobarómetro.
El acceso a los servicios financieros es condición necesaria para participar en la vida económica y social. No obstante, en muchos países un elevado porcentaje de la población tiene dificultades para acceder y utilizar estos servicios. La exclusión financiera está vinculada a bajos niveles de ingresos, desempleo, población inmigrante, bajo nivel de formación, aislamiento geográfico, … es decir, forma parte de una exclusión social mucho más amplia. Es labor de los gobiernos el establecimiento de una regulación adecuada y el diseño de políticas que aseguren que las instituciones financieras lleguen a la población ofreciendo productos acordes con sus necesidades y a través de canales de acceso apropiados. Se trata, de un objetivo de política pública muy importante, si bien la crisis financiera favoreció el diseño y aplicación de medidas que han estado dirigidas a solventar los efectos de la misma sobre las entidades afectadas y prevenir que vuelva a suceder, recientemente, se están llevando a cabo iniciativas que incorporan el objetivo de la inclusión financiera tanto en las estrategias de la Unión, como en las de los Estados miembros. Identificaremos y analizaremos las políticas más efectivas para evitar la exclusión financiera. En esta línea, consideramos relevantes los programas de educación financiera, a través de los cuales se podrá reducir la exclusión financiera y social, y el endeudamiento excesivo, así como aumentar el bienestar general. La educación financiera es un instrumento estratégico dado que un sistema financiero más sólido, seguro y transparente requiere el concurso de un consumidor formado, responsable y comprometido en el desarrollo de sus capacidades financieras. Se utilizan fundamentalmente los datos de Global Findex elaborados por el Banco Mundial, así como datos procedentes del Eurobarómetro.