Whither the Nordic Welfare Model?
Збережено в:
Andersen, T.M. (ed.), et al., Whither the Nordic Welfare Model?. Nordic Economic Policy Review, n. 2, 2015, 262 p.
Ref.
518951
Локація:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Estado social, Políticas públicas, Política social, Política de empleo, Modelos, Suecia, Noruega, Dinamarca, Finlandia, Islandia
Estado social, Políticas públicas, Política social, Política de empleo, Modelos, Suecia, Noruega, Dinamarca, Finlandia, Islandia
Короткий огляд:
Este número de la revista "Nordic Economic Policy Review" se centra en analizar los principales retos económicos y sociales a los que deberán enfrentarse los Estados del bienestar del norte de Europa durante las próximas décadas. Tres de estos artículos examinan los problemas relacionados con la financiación, proponiendo soluciones relacionadas con cambios en la política fiscal o la apuesta decidida por la innovación en el ámbito social, por ejemplo. Uno de los textos, sin embargo, explora desde una perspectiva crítica las principales razones económicas esgrimidas para justificar la reducción de las estructuras de los Estados del bienestar.<br><br>El primero de estos argumentos es el denominado ‘efecto Baumol’, el cual afirma que el coste de los bienes y servicios de la economía del bienestar se incrementará progresivamente, pues no podrá igualar los aumentos de productividad que se registrarán en los demás sectores económicos. Ello se debería al carácter personal y personalizado de muchos de los bienes y servicios ofertados. El contraargumento utilizado es que existe todavía un cierto margen de mejora de la productividad en la economía del bienestar, fundamentalmente, a través del mayor uso de las nuevas tecnologías y de la creación de fórmulas de gestión más eficientes.<br><br>El segundo argumento está representado por el ‘efecto Wagner’, según el cual la demanda de servicios públicos se expandirá siempre que aumente el desarrollo económico de un país. Esto incrementaría la presión fiscal sobre los Estados y situaría a los Gobiernos ante la difícil tesitura de elegir entre elevar los impuestos, aceptar el copago de servicios públicos, o asumir que la parte de la población que se lo pueda permitir preferirá recurrir al mercado privado ante la insuficiencia de la oferta o su baja calidad. El autor señala que la evidencia científica en torno a esta tesis es contradictoria. No obstante, alerta de que la pérdida de legitimidad del Estado del bienestar a la que, por distintas razones, estas tres situaciones podrían llevar, constituye un riesgo importante. El último argumento examinado es el del progresivo envejecimiento de la población. En este sentido, el autor afirma que se está produciendo un cierto sobredimensionamiento del problema, ya que, la situación actual es fruto de una nueva transición demográfica, cuyos efectos se moderarán con un nuevo equilibrio poblacional, caracterizado, en principio, por la baja mortalidad y la baja natalidad.
Este número de la revista "Nordic Economic Policy Review" se centra en analizar los principales retos económicos y sociales a los que deberán enfrentarse los Estados del bienestar del norte de Europa durante las próximas décadas. Tres de estos artículos examinan los problemas relacionados con la financiación, proponiendo soluciones relacionadas con cambios en la política fiscal o la apuesta decidida por la innovación en el ámbito social, por ejemplo. Uno de los textos, sin embargo, explora desde una perspectiva crítica las principales razones económicas esgrimidas para justificar la reducción de las estructuras de los Estados del bienestar.<br><br>El primero de estos argumentos es el denominado ‘efecto Baumol’, el cual afirma que el coste de los bienes y servicios de la economía del bienestar se incrementará progresivamente, pues no podrá igualar los aumentos de productividad que se registrarán en los demás sectores económicos. Ello se debería al carácter personal y personalizado de muchos de los bienes y servicios ofertados. El contraargumento utilizado es que existe todavía un cierto margen de mejora de la productividad en la economía del bienestar, fundamentalmente, a través del mayor uso de las nuevas tecnologías y de la creación de fórmulas de gestión más eficientes.<br><br>El segundo argumento está representado por el ‘efecto Wagner’, según el cual la demanda de servicios públicos se expandirá siempre que aumente el desarrollo económico de un país. Esto incrementaría la presión fiscal sobre los Estados y situaría a los Gobiernos ante la difícil tesitura de elegir entre elevar los impuestos, aceptar el copago de servicios públicos, o asumir que la parte de la población que se lo pueda permitir preferirá recurrir al mercado privado ante la insuficiencia de la oferta o su baja calidad. El autor señala que la evidencia científica en torno a esta tesis es contradictoria. No obstante, alerta de que la pérdida de legitimidad del Estado del bienestar a la que, por distintas razones, estas tres situaciones podrían llevar, constituye un riesgo importante. El último argumento examinado es el del progresivo envejecimiento de la población. En este sentido, el autor afirma que se está produciendo un cierto sobredimensionamiento del problema, ya que, la situación actual es fruto de una nueva transición demográfica, cuyos efectos se moderarán con un nuevo equilibrio poblacional, caracterizado, en principio, por la baja mortalidad y la baja natalidad.