Nine years of Hartz IV. A welfare reform under scrutiny
Kaydedildi:
Promberger, M., Nine years of Hartz IV. A welfare reform under scrutiny. Cuadernos de Relaciones Laborales, vol. 33, n. 1, 2015, 35-63.
Ref.
518918
Yer:
SIIS Archivo (R.1936)
Palabras clave:
Trabajo, Pobreza, Desempleo, Desempleo de larga duración, Programas de inserción, Política activa empleo, Subsidio de paro, Reforma, Efectos, Resultados, Evaluación de servicios, Alemania
Trabajo, Pobreza, Desempleo, Desempleo de larga duración, Programas de inserción, Política activa empleo, Subsidio de paro, Reforma, Efectos, Resultados, Evaluación de servicios, Alemania
Özet:
Hace nueve años, Alemania puso en marcha Hartz IV, la última de una serie de reformas del estado social, fusionando en un nuevo y único sistema las antes separadas prestaciones por desempleo de larga duración y los apoyos a los ingresos. Este artículo resume las principales conclusiones de un amplio estudio y plantea algunas conclusiones. Después de muchos años de intensos debates y experiencias prácticas en Alemania y otros países, puede concluirse que no se ha cumplido el objetivo de reducir sustantivamente la pobreza y el gasto público. Aunque el sistema funciona bien en términos de apoyo financiero y cobertura de la población, hay sin embargo problemas en la provisión de participación social y cultural e incluso los fondos previstos no son suficientes en ciertas situaciones familiares. Es más, la idea de que se puede resolver cualquier problema vinculado a la pobreza a través de rígidas políticas de activación que fuerzan a aceptar cualquier trabajo, entra obviamente en conflicto con la heterogeneidad observable de las situaciones de pobreza. Los principales resultados de estas políticas son la desaparición de los recursos para los desempleados de larga duración, un cambio de un desempleo permanente a empleos inestables escasamente remunerados y la necesidad de más subsidios para la mayor parte de los pobres, además de la consolidación de una imagen normativa del “ciudadano trabajador normal“, lo que, a su vez, dificulta la posibilidad de conseguir apoyo a aquellos que no encajan en estos programas.
Hace nueve años, Alemania puso en marcha Hartz IV, la última de una serie de reformas del estado social, fusionando en un nuevo y único sistema las antes separadas prestaciones por desempleo de larga duración y los apoyos a los ingresos. Este artículo resume las principales conclusiones de un amplio estudio y plantea algunas conclusiones. Después de muchos años de intensos debates y experiencias prácticas en Alemania y otros países, puede concluirse que no se ha cumplido el objetivo de reducir sustantivamente la pobreza y el gasto público. Aunque el sistema funciona bien en términos de apoyo financiero y cobertura de la población, hay sin embargo problemas en la provisión de participación social y cultural e incluso los fondos previstos no son suficientes en ciertas situaciones familiares. Es más, la idea de que se puede resolver cualquier problema vinculado a la pobreza a través de rígidas políticas de activación que fuerzan a aceptar cualquier trabajo, entra obviamente en conflicto con la heterogeneidad observable de las situaciones de pobreza. Los principales resultados de estas políticas son la desaparición de los recursos para los desempleados de larga duración, un cambio de un desempleo permanente a empleos inestables escasamente remunerados y la necesidad de más subsidios para la mayor parte de los pobres, además de la consolidación de una imagen normativa del “ciudadano trabajador normal“, lo que, a su vez, dificulta la posibilidad de conseguir apoyo a aquellos que no encajan en estos programas.