¿La calle es mía? Poder, miedo y estrategias de empoderamiento de mujeres jóvenes en un espacio público hostil
Tallennettuna:
Rodó-de-Zárate, M., Estivill i Castany, J., ¿La calle es mía? Poder, miedo y estrategias de empoderamiento de mujeres jóvenes en un espacio público hostil. Vitoria-Gasteiz, Emakunde, 2016, 126 p.
Ref.
517116
Sijainti:
SIIS Archivo / DFB Archivo
Palabras clave:
Mujer, Juventud, Género, Malos tratos, Agresión sexual, Víctimas, Prevención, Estudio cualitativo, Recomendaciones, País Vasco, España
Mujer, Juventud, Género, Malos tratos, Agresión sexual, Víctimas, Prevención, Estudio cualitativo, Recomendaciones, País Vasco, España
Abstrakti:
Este estudio, realizado desde el marco de la investigación-acción participativa, examina si la edad y el género condicionan la forma en que la juventud se desenvuelve en el medio urbano. En concreto, pretende averiguar hasta qué punto y de qué forma el patriarcado influye en el modo en que las y los jóvenes de entre 15 y 26 años perciben y utilizan distintos espacios de la ciudad por el hecho de considerarlos más o menos seguros. El informe sigue la estela de las investigaciones feministas sobre el uso diferencial del espacio urbano en Euskadi ―que tienen como hitos fundamentales el libro "Andamios para una nueva ciudad" (1997), de la antropóloga Teresa del Valle, y los estudios de Hiria Kolektiboa―, realizando al menos tres aportaciones metodológicas de interés: primero, centrarse en un grupo etario determinado, buscando la interseccionalidad entre género y edad; segundo, recoger y examinar, como objetivo explícito y destacado, las percepciones y actitudes masculinas respecto al espacio urbano, entendiéndolas como complementarias a las femeninas; y tercero, aplicar los mapas de relieves de la experiencia ('relief maps') como herramienta participativa de recogida de datos.<br><br>Las conclusiones del estudio vienen a confirmar actitudes y tendencias ya conocidas, subrayando a la vez la gran complejidad del asunto investigado. Como se esperaba, “el acceso y el uso del espacio público de las personas jóvenes se encuentra fuertemente condicionado por su posición en el sistema sexo-género”. Igualmente, la percepción sobre la peligrosidad del espacio público no refleja el número de victimizaciones de mujeres y hombres jóvenes. Las chicas se sienten más inseguras en el espacio público y ante desconocidos, cuando sufren más agresiones en el espacio privado y por parte de conocidos. No obstante, el acoso que se produce en espacios de ocio como bares, lonjas o discotecas cuestiona esa dicotomía entre lo público y lo privado en lo que al uso seguro del espacio se refiere. Los chicos, que son quienes sufren más agresiones y atracos en el espacio público, sólo confiesan tener miedo en la adolescencia, pues al crecer terminan rechazando ese sentimiento como contrario a la identidad hegemónica masculina. Aunque entre ellos se detectan comportamientos empáticos frente al acoso femenino, no queda tan claro que estén dispuestos a transformar el 'status quo' para que mujeres y hombres puedan utilizar libremente el espacio urbano.
Este estudio, realizado desde el marco de la investigación-acción participativa, examina si la edad y el género condicionan la forma en que la juventud se desenvuelve en el medio urbano. En concreto, pretende averiguar hasta qué punto y de qué forma el patriarcado influye en el modo en que las y los jóvenes de entre 15 y 26 años perciben y utilizan distintos espacios de la ciudad por el hecho de considerarlos más o menos seguros. El informe sigue la estela de las investigaciones feministas sobre el uso diferencial del espacio urbano en Euskadi ―que tienen como hitos fundamentales el libro "Andamios para una nueva ciudad" (1997), de la antropóloga Teresa del Valle, y los estudios de Hiria Kolektiboa―, realizando al menos tres aportaciones metodológicas de interés: primero, centrarse en un grupo etario determinado, buscando la interseccionalidad entre género y edad; segundo, recoger y examinar, como objetivo explícito y destacado, las percepciones y actitudes masculinas respecto al espacio urbano, entendiéndolas como complementarias a las femeninas; y tercero, aplicar los mapas de relieves de la experiencia ('relief maps') como herramienta participativa de recogida de datos.<br><br>Las conclusiones del estudio vienen a confirmar actitudes y tendencias ya conocidas, subrayando a la vez la gran complejidad del asunto investigado. Como se esperaba, “el acceso y el uso del espacio público de las personas jóvenes se encuentra fuertemente condicionado por su posición en el sistema sexo-género”. Igualmente, la percepción sobre la peligrosidad del espacio público no refleja el número de victimizaciones de mujeres y hombres jóvenes. Las chicas se sienten más inseguras en el espacio público y ante desconocidos, cuando sufren más agresiones en el espacio privado y por parte de conocidos. No obstante, el acoso que se produce en espacios de ocio como bares, lonjas o discotecas cuestiona esa dicotomía entre lo público y lo privado en lo que al uso seguro del espacio se refiere. Los chicos, que son quienes sufren más agresiones y atracos en el espacio público, sólo confiesan tener miedo en la adolescencia, pues al crecer terminan rechazando ese sentimiento como contrario a la identidad hegemónica masculina. Aunque entre ellos se detectan comportamientos empáticos frente al acoso femenino, no queda tan claro que estén dispuestos a transformar el 'status quo' para que mujeres y hombres puedan utilizar libremente el espacio urbano.