The state of health care and adult social care in England 2015/16

Uloženo v:
Care Quality Commission, The state of health care and adult social care in England 2015/16. Newcastle upon Tyne, Care Quality Commission, 2016, 149 p.
Ref. 516381
Umístění: SIIS Archivo
Palabras clave:
Discapacidad, Personas mayores, Enfermedades mentales, Adultos, Servicios sociales, Servicios de salud, Atención individualizada, Calidad de la atención, Control, Acceso, Estándares, Participación usuarios, Tendencias, Toma de decisiones, Datos estadísticos, Reino Unido
Abstrakt:
Cada dos años, el sistema sanitario y los servicios sociales para personas adultas son objeto de una evaluación independiente en Inglaterra, cuya finalidad es determinar la calidad de los servicios de acuerdo con cinco parámetros: seguridad, efectividad, diligencia, flexibilidad y adecuada gestión. La entidad reguladora Care Quality Commission, que se ocupa de realizar estos estudios, lleva a cabo para ello inspecciones “in situ”, recaba datos administrativos y recoge las opiniones de las personas usuarias y sus familias. El último informe publicado hasta la fecha, que recoge datos a 31 de julio de 2016, pone de manifiesto que el sistema se encuentra en un punto de inflexión. <br><br>En términos generales, los resultados muestran que la atención dispensada es satisfactoria en la gran mayoría de casos: un 71% de los servicios para adultos, un 83% de los/as médicos/as de familia y un 51% de los hospitales de agudos reciben la clasificación de ‘buenos’, al tiempo que el 1%, el 4% y el 5%, respectivamente, son calificados como ‘excelentes’. Sin embargo, el documento ve serios indicios de un deterioro en los niveles de calidad. El aumento de la población mayor y la cronicidad, junto con el de las dificultades económicas, por ejemplo, ha derivado en una incremento del 3% en las admisiones en urgencias y en retrasos en el alta hospitalaria. Además, una parte preocupante de los servicios calificados como ‘inapropiados’ o necesitados de mejora no progresaron en sus indicadores en una segunda inspección, y en ciertos casos, incluso retrocedieron. El estancamiento del número de plazas en centros residenciales —que venía creciendo hasta 2015— y el hecho de que algunos proveedores privados de asistencia domiciliaria hayan dejado de prestar esos servicios por no considerarlos rentables resultan asimismo preocupantes. Ante este panorama, el informe recomienda afianzar la cooperación local entre los servicios sociales, los servicios sanitarios de atención primaria y los hospitales.