Todo un mundo de emociones: educación emocional y bienestar en el síndrome de Down

Tallennettuna:
Ruiz, E., Todo un mundo de emociones: educación emocional y bienestar en el síndrome de Down. Madrid, CEPE, 2016, 360 p.
Ref. 515380
Sijainti: CEDID 515380
Palabras clave:
Discapacidad intelectual, Síndrome de Down, Educación, Emociones, Desarrollo afectivo, Bienestar, Inteligencia, Adaptación personal, Concepto, Autodeterminación, Familia, Autonomía personal, Hermanos, Características, Motricidad, Percepción, Atención, Memoria, Lenguaje, Desarrollo cognitivo, Desarrollo afectivo, Desarrollo social, Personalidad, Autoestima, Escuela, Educación inclusiva, Profesor, Modelos, Intervención, Competencias, Vida independiente, Conducta, Sexualidad, Educación sexual, Buenas prácticas, Psicología, Actitudes
Abstrakti:
En el ámbito educativo formal nos encontramos en una encrucijada histórica en la que las tecnologías de la información y la comunicación han puesto el conocimiento al alcance de todo el mundo. El profesorado ha de replantearse su papel, pues el tradicionalmente desempeñado como transmisor de conocimientos ha caducado. Sin embargo su función orientadora y de apoyo emocional está ahora más viva que nunca. A los maestros que afirman que ellos no están para educar emociones, es preciso aclararles que la educación emocional siempre se aborda en la escuela, directa o indirectamente, de forma consciente o inconsciente. El libro que tienes en tus manos, amable lector, pretende ser un libro emocional y emocionante. Combina la teoría con la práctica, las investigaciones con las vivencias, las hipótesis científicas con los cuentos y las historias: lo racional con lo emocional a fin de cuentas. Como la vida. Se adentra en la selva de las emociones del síndrome de Down y como todo viaje de exploración hacia tierras ignotas, no sabemos a ciencia cierta a qué asombroso lugar nos transportará ni por qué fantásticos parajes nos conducirá. Lo importante, al fin y al cabo, no es el destino del viaje, sino el camino recorrido, las experiencias que durante el trayecto vayamos acumulando, que llenarán nuestra mochila de riqueza vivencial, la única riqueza en realidad. Lo único que poseemos, no se olvide nunca, es aquello que podamos salvar en un naufragio. Esto es, lo que llevamos dentro.