Decomposing income inequality into factor income components: evidence from selected G20 countries

Guardat en:
Rani, U., Furrer, M., Decomposing income inequality into factor income components: evidence from selected G20 countries. Serie: ILO Research Paper n. 15, Ginebra, International Labour Office, 2016, 48 p.
Ref. 515191
Localització: SIIS Archivo
Palabras clave:
Trabajo, Pobreza, Desigualdad social, Distribución de riqueza, Nivel de ingresos, Salario, Efectos, Factor de riesgo, Estudio comparativo, Estudio internacional, Panorama internacional
Resum:
En el último cuarto de siglo, la mayor parte de los países del globo han visto ensancharse la brecha entre hogares ricos y pobres. Pero ¿qué factores inciden en el desigual reparto de la riqueza? Este estudio editado por la Organización Mundial del Trabajo busca averiguarlo en trece países del G-20 (entre ellos, España), analizando las encuestas oficiales de distribución de la renta de entre mediados de los años 2000 y mediados de los 2010. Como paso previo, revisa la literatura especializada a fin de escoger la metodología que, a juicio de las autoras, resulta más adecuada para detectar dichos factores y su evolución a lo largo del tiempo.<br><br>El factor más influyente en la desigualdad de ingresos es la renta por trabajo, y dentro de ésta, los salarios, aunque en determinados países los ingresos por autoempleo también juegan un papel importante. Las transferencias sociales contribuyen asimismo al reparto de la riqueza, en especial en el Reino Unido y Sudáfrica, siendo su eficacia más desigual en el resto de países analizados. Igualmente, se observa que el sistema impositivo reduce de forma muy significativa la brecha de ingresos en las economías más avanzadas, salvo en los Estados Unidos y Corea, donde tiene menor incidencia. En cuanto a los factores que explican la desigualdad de ingresos laborales, el estatus laboral (trabajo asalariado/autoempleo, empleo formal/informal, contrato temporal/fijo, contrato a tiempo completo/parcial) ocupa un lugar preeminente. Esto supone un cambio de tendencia respecto a las décadas de los ochenta y noventa, cuando el nivel educativo aparecía como la principal fuente de polarización del mercado de trabajo.<br><br>Considerando el peso de los ingresos laborales en la desigualdad de rentas, las autoras recomiendan a los Gobiernos atajar ese problema priorizando la creación de empleo. Ello no obsta para que reclamen también medidas orientadas a aumentar la calidad de los puestos de trabajo, tales como el establecimiento de salarios mínimos o el impulso de la negociación colectiva. Las políticas sociales podrían asimismo coadyuvar a reducir la brecha entre ricos y pobres, a través de una fiscalidad progresiva o la creación de un umbral mínimo de protección social.