Can fixed-term contracts put low skilled youth on a better career path? Evidence from Spain

Guardat en:
García, J.I., et al., Can fixed-term contracts put low skilled youth on a better career path? Evidence from Spain. Bonn, Institute for the Study of Labor, 2016, 52 p.
Ref. 511945
Localització: SIIS Archivo
Palabras clave:
Juventud, Trabajo, Trabajo temporal, Precariedad, Efectos, Resultados, España
Resum:
Abaratar el despido de personal temporal es una estrategia ampliamente utilizada para fomentar la contratación de profesionales con escasa experiencia o bajo nivel de cualificación. Esta medida persigue, por una parte, reducir el riesgo del empresariado a la hora de contratar a personas cuya productividad se estima baja o incierta, y por otra, facilitar que esas personas adquieran ingresos, experiencia y capital social en forma de contactos. Sin embargo, existe el peligro de que terminen encadenando un contrato temporal tras otro, sin conseguir dar el salto a contratos indefinidos, viendo así muy limitadas sus oportunidades de ascenso laboral y social.<br><br>La literatura científica sobre los efectos de los contratos temporales arroja resultados ambiguos a este respecto, y de ahí el interés de este nuevo análisis, que intenta superar dos limitaciones metodológicas detectadas en estudios anteriores: la escasez de investigaciones sobre las consecuencias a largo plazo de esta forma de contratación y el uso de datos referidos a un periodo sin cambios en la normativa reguladora. Considerando que España fue uno de los países de la OCDE que primero liberalizaron los contratos temporales y que su tasa de temporalidad (26,7%) es la tercera más alta de los miembros de este organismo, el documento se propone indagar en las consecuencias a largo plazo que la reforma laboral aprobada en 1984 tuvo sobre los contratos temporales. Se trata de un estudio cuasiexperimental que se centra, en concreto, en torno a la evolución laboral de los varones de 16 años que abandonaron el sistema educativo para buscar trabajo, por considerar que este grupo estaba sobrerrepresentado entre la población con contrato temporal.<br><br>Los resultados muestran que los chavales que entraron en el mercado laboral en el trimestre posterior a la reforma legislativa tenían un 9% más de probabilidades de seguir trabajando al cumplir 19 años que aquellos que se incorporaron el trimestre anterior. Sin embargo, al cumplir 26, habían trabajado de media 9,8 días menos por año y cobrado un 9% menos cada año. Si estos datos se comparan con los de los chavales que continuaron estudiando (tomados como grupo de control), se mantiene la correlación negativa y estadísticamente significativa entre el empleo temporal, los días trabajados y los ingresos laborales anuales.