Benchmarking working Europe 2015
Saved in:
Benchmarking working Europe 2015. Bruselas, European Trade Union Institute, 2015, 82 p.
Ref.
505901
Location:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Trabajo, Desempleo, Adultos, Juventud, Mercado de trabajo, Desempleo de larga duración, Condiciones de trabajo, Crisis económica, Desigualdad social, Efectos, Normativa, Pobreza, Política de empleo, Protección social, Reforma, Relaciones laborales, Salario, Nivel de ingresos, Tendencias, Datos estadísticos, Estudio comparativo, Europa
Trabajo, Desempleo, Adultos, Juventud, Mercado de trabajo, Desempleo de larga duración, Condiciones de trabajo, Crisis económica, Desigualdad social, Efectos, Normativa, Pobreza, Política de empleo, Protección social, Reforma, Relaciones laborales, Salario, Nivel de ingresos, Tendencias, Datos estadísticos, Estudio comparativo, Europa
Abstract:
Entre 2007 y 2015, el desempleo de larga duración ha pasado de afectar al 3,1% de la población activa de la Unión Europea al 5,1%, y quienes hace más de un año que no cuentan con un empleo remunerado constituyen hoy casi la mitad de todas las personas desempleadas. No obstante, el presente documento constata que los países europeos no suelen contar con estrategias específicas dirigidas a fomentar la empleabilidad y la reinserción laboral de estas personas y tienden, en cambio, a focalizar los recursos disponibles en las personas que hace menos tiempo que están desempleadas y en los y las jóvenes con escasa experiencia laboral. Sin embargo, los costes del desempleo de larga duración son elevados, tanto desde el punto de vista individual, como en términos sociales. La Comisión Europea ha elaborado el presente informe con el objetivo de comparar las políticas de activación y protección social específicamente dirigidas a las personas desempleadas de larga duración en los distintos países de la UE.<br><br>Las principales conclusiones del informe son, por un lado, que los programas dirigidos a este colectivo son escasos e insuficientes, de modo que casi un tercio de los países aplican el mismo tipo de estrategias de activación para todas las personas en paro, sin considerar las especiales dificultades de acceso al mercado de trabajo que presentan aquellas que hace más de un año que están desempleadas. Entre estas barreras, cabe mencionar la baja cualificación, la falta de motivación y autoconfianza que se derivan de la propia situación de desempleo, o la situación de pobreza en la que se encuentran muchas personas debido a la falta prolongada de ingresos. En este sentido, el informe hace especial hincapié en la necesidad de individualizar la atención y flexibilizar la provisión de servicios para atender a este grupo poblacional, además de combinar los servicios de empleo con servicios complementarios dirigidos a mejorar la salud física y mental de cara a abordar algunas de las principales barreras que limitan las posibilidades de reinserción de este colectivo en el mercado de trabajo.
Entre 2007 y 2015, el desempleo de larga duración ha pasado de afectar al 3,1% de la población activa de la Unión Europea al 5,1%, y quienes hace más de un año que no cuentan con un empleo remunerado constituyen hoy casi la mitad de todas las personas desempleadas. No obstante, el presente documento constata que los países europeos no suelen contar con estrategias específicas dirigidas a fomentar la empleabilidad y la reinserción laboral de estas personas y tienden, en cambio, a focalizar los recursos disponibles en las personas que hace menos tiempo que están desempleadas y en los y las jóvenes con escasa experiencia laboral. Sin embargo, los costes del desempleo de larga duración son elevados, tanto desde el punto de vista individual, como en términos sociales. La Comisión Europea ha elaborado el presente informe con el objetivo de comparar las políticas de activación y protección social específicamente dirigidas a las personas desempleadas de larga duración en los distintos países de la UE.<br><br>Las principales conclusiones del informe son, por un lado, que los programas dirigidos a este colectivo son escasos e insuficientes, de modo que casi un tercio de los países aplican el mismo tipo de estrategias de activación para todas las personas en paro, sin considerar las especiales dificultades de acceso al mercado de trabajo que presentan aquellas que hace más de un año que están desempleadas. Entre estas barreras, cabe mencionar la baja cualificación, la falta de motivación y autoconfianza que se derivan de la propia situación de desempleo, o la situación de pobreza en la que se encuentran muchas personas debido a la falta prolongada de ingresos. En este sentido, el informe hace especial hincapié en la necesidad de individualizar la atención y flexibilizar la provisión de servicios para atender a este grupo poblacional, además de combinar los servicios de empleo con servicios complementarios dirigidos a mejorar la salud física y mental de cara a abordar algunas de las principales barreras que limitan las posibilidades de reinserción de este colectivo en el mercado de trabajo.