Los delitos de odio contra las personas sin hogar. Algunas pautas. Muchos retos
Saved in:
Hatento. Observatorio de Delitos de Odio contra Personas Sin Hogar, Los delitos de odio contra las personas sin hogar. Algunas pautas. Muchos retos. Madrid, RAIS Fundación, 2015, 30 p.
Ref.
501929
Sted:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Exclusión social, Sin techo, Violencia, Malos tratos, Discriminación, Delincuencia, Víctimas, Intervención, Quejas, Recomendaciones, Manuales, España
Exclusión social, Sin techo, Violencia, Malos tratos, Discriminación, Delincuencia, Víctimas, Intervención, Quejas, Recomendaciones, Manuales, España
Abstract:
A pesar de su cercanía física, la realidad de las personas sin hogar sigue siendo una de las más desconocidas, lo que facilita que se perpetúe el estigma, los mitos y los prejuicios que han acompañado la imagen que la sociedad tiene de estas personas. En ocasiones, esta estigmatización va acompañada de actitudes de intolerancia, que son el mejor caldo de cultivo para el fenómeno de delitos de odio. Este tipo de delitos no ocurren en el vacío, sino que son la manifestación violenta de un prejuicio aceptado socialmente, en mayor o menor medida. Estos delitos no sólo son un problema de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad o del sistema judicial. En la medida que este tipo de experiencias tienen un altísimo impacto emocional y físico sobre las víctimas, es necesario que apoyemos a las personas con el objetivo de restablecer el mayor nivel de bienestar posible.
A pesar de su cercanía física, la realidad de las personas sin hogar sigue siendo una de las más desconocidas, lo que facilita que se perpetúe el estigma, los mitos y los prejuicios que han acompañado la imagen que la sociedad tiene de estas personas. En ocasiones, esta estigmatización va acompañada de actitudes de intolerancia, que son el mejor caldo de cultivo para el fenómeno de delitos de odio. Este tipo de delitos no ocurren en el vacío, sino que son la manifestación violenta de un prejuicio aceptado socialmente, en mayor o menor medida. Estos delitos no sólo son un problema de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad o del sistema judicial. En la medida que este tipo de experiencias tienen un altísimo impacto emocional y físico sobre las víctimas, es necesario que apoyemos a las personas con el objetivo de restablecer el mayor nivel de bienestar posible.