Propuestas para la primera fase del diálogo social
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Confederación Sindical de CC.OO. de Euskadi, Propuestas para la primera fase del diálogo social. Bilbao, Confederación Sindical de CC.OO. de Euskadi, 2014, 12 p.
Ref.
500071
Location:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Política social, Servicios sociales, Trabajo, Relaciones laborales, Prestaciones económicas, Renta de garantía de ingresos, Emergencia social, Efectos, Crisis económica, Recomendaciones, Sindicatos, País Vasco, España
Política social, Servicios sociales, Trabajo, Relaciones laborales, Prestaciones económicas, Renta de garantía de ingresos, Emergencia social, Efectos, Crisis económica, Recomendaciones, Sindicatos, País Vasco, España
Abstract:
El diálogo social es una forma de contrapoder sindical; es decir, de poder contractual de las organizaciones sindicales ante los gobiernos y patronales. No participar en el diálogo social, lejos de ser una posición de fuerza, es una renuncia expresa a un instrumento de contrapoder para evitar una forma unilateral e impositiva de hacer frente a los problemas que en los años de crisis y tras la presión chantajista de los mercados, se está concentrando en ajustes muy duros con medidas que están poniendo en cuestión no sólo derechos colectivos de los trabajadores y trabajadoras sino el Modelo Social que tanto nos ha costado construir, y esto seguirá ocurriendo si no somos capaces de influir en las políticas públicas. El Diálogo Social, además de la base democrática sobre la que se sustentan las relaciones laborales, es una importante herramienta para conseguir una mayor y mejor cohesión social y para dotar de derechos al factor trabajo.
El diálogo social es una forma de contrapoder sindical; es decir, de poder contractual de las organizaciones sindicales ante los gobiernos y patronales. No participar en el diálogo social, lejos de ser una posición de fuerza, es una renuncia expresa a un instrumento de contrapoder para evitar una forma unilateral e impositiva de hacer frente a los problemas que en los años de crisis y tras la presión chantajista de los mercados, se está concentrando en ajustes muy duros con medidas que están poniendo en cuestión no sólo derechos colectivos de los trabajadores y trabajadoras sino el Modelo Social que tanto nos ha costado construir, y esto seguirá ocurriendo si no somos capaces de influir en las políticas públicas. El Diálogo Social, además de la base democrática sobre la que se sustentan las relaciones laborales, es una importante herramienta para conseguir una mayor y mejor cohesión social y para dotar de derechos al factor trabajo.