Sarah, la mediadora itinerante
Salvato in:
Sarah, la mediadora itinerante. Noticias de Gipuzkoa, (16 febrero de 2012).
Ref.
460885
Abstract:
Se les nota hasta en el rostro cuando uno se los cruza por la calle, con esas miradas desorientadas, que vagabundean sin referencias. Algunos son recién llegados, que enarcan sus cejas sin comprender prácticamente nada cuando se les comunica que la prestación social que piden requiere una procelosa tramitación. Se ahogan en ese mar de papeles. En otros casos, el pudor les puede a las mujeres marroquíes que visitan al ginecólogo. Ni siquiera dominan todavía el castellano, y no hay nadie que les acompañe. Parece levantarse entonces una insalvable barrera entre médico y paciente.
Se les nota hasta en el rostro cuando uno se los cruza por la calle, con esas miradas desorientadas, que vagabundean sin referencias. Algunos son recién llegados, que enarcan sus cejas sin comprender prácticamente nada cuando se les comunica que la prestación social que piden requiere una procelosa tramitación. Se ahogan en ese mar de papeles. En otros casos, el pudor les puede a las mujeres marroquíes que visitan al ginecólogo. Ni siquiera dominan todavía el castellano, y no hay nadie que les acompañe. Parece levantarse entonces una insalvable barrera entre médico y paciente.
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