Un argentino idea una máquina para ayudar a caminar a su hijo
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Un argentino idea una máquina para ayudar a caminar a su hijo. Solidaridad Digital, (15 noviembre de 2011).
Ref.
459126
Resumen:
Hay personas que no se arredran ante la adversidad. Es el caso de Jorge Cardile, un argentino que no paró de buscar una posible solución a las necesidades de su hijo Ivo, al que diagnosticaron una cuadriparexia (debilidad en piernas y brazos por una parálisis permanente).<br /> <br />La obsesión de Cardile era encontrar la manera de estimular las extremidades de su pequeño con al frágil esperanza de que caminase por sí mismo.<br /> La tenacidad encontró respuesta. Cardile no es ingeniero, ni físico, ni mecánico. Es chapista. Pero su motivación suplió la falta de conocimientos académicos.<br /> <br />Le quitó la razón a los médicos, que le aseguraron que su hijo no podría caminar y le ofrecieron a cambio un menú de operaciones con altos riesgos para el pequeño a cambio de alguna posible mejora.<br /> <br />Estaba empeñado en construir un artilugio que cambiara la vida de su hijo. El primer prototipo lo armó con cajones, maderas y una bicicleta. El ?estimulador de la marcha?, como él lo denomina, está compuesto por dos esquíes y un sistema que se mueve como un escalador, a través de una cinta de correr. No sube el ritmo cardíaco, no transpira ni se requiere de ropa deportiva.<br /> <br />Ivo comenzó a utilizar el estimulador con seis años y sus resultados sorprendieron a todos. Menos a su padre, que siempre tuvo fe en ellos. Ahora, con ayuda de muletas, el pequeño es capaz de andar.<br /> <br />Este instrumento artesanal está ayudando a mucha gente con pocos recursos: personas en silla de ruedas, pacientes con Parkinson, lesiones medulares, esclerosis múltiples, roturas de meniscos, ligamento de rodillas cruzados rotos... Cardile ha puesto a disposición de quienes lo necesiten su gran hallazgo.<br />
Hay personas que no se arredran ante la adversidad. Es el caso de Jorge Cardile, un argentino que no paró de buscar una posible solución a las necesidades de su hijo Ivo, al que diagnosticaron una cuadriparexia (debilidad en piernas y brazos por una parálisis permanente).<br /> <br />La obsesión de Cardile era encontrar la manera de estimular las extremidades de su pequeño con al frágil esperanza de que caminase por sí mismo.<br /> La tenacidad encontró respuesta. Cardile no es ingeniero, ni físico, ni mecánico. Es chapista. Pero su motivación suplió la falta de conocimientos académicos.<br /> <br />Le quitó la razón a los médicos, que le aseguraron que su hijo no podría caminar y le ofrecieron a cambio un menú de operaciones con altos riesgos para el pequeño a cambio de alguna posible mejora.<br /> <br />Estaba empeñado en construir un artilugio que cambiara la vida de su hijo. El primer prototipo lo armó con cajones, maderas y una bicicleta. El ?estimulador de la marcha?, como él lo denomina, está compuesto por dos esquíes y un sistema que se mueve como un escalador, a través de una cinta de correr. No sube el ritmo cardíaco, no transpira ni se requiere de ropa deportiva.<br /> <br />Ivo comenzó a utilizar el estimulador con seis años y sus resultados sorprendieron a todos. Menos a su padre, que siempre tuvo fe en ellos. Ahora, con ayuda de muletas, el pequeño es capaz de andar.<br /> <br />Este instrumento artesanal está ayudando a mucha gente con pocos recursos: personas en silla de ruedas, pacientes con Parkinson, lesiones medulares, esclerosis múltiples, roturas de meniscos, ligamento de rodillas cruzados rotos... Cardile ha puesto a disposición de quienes lo necesiten su gran hallazgo.<br />