La política migratoria en Europa. VII Informe sobre exclusión y desarrollo social en España
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Fanjul, G., La política migratoria en Europa. VII Informe sobre exclusión y desarrollo social en España. Serie: Documento de Trabajo, Madrid, Fundación FOESSA, Cáritas Española Editores, 2014, 27 p.
Ref.
280030
Location:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Minorías, Migración, Política, Características sistema, Unión Europea
Minorías, Migración, Política, Características sistema, Unión Europea
Abstract:
Este trabajo se basa en una hipótesis simple: el régimen migratorio que prevalece en España, en cualquier otro país europeo y, en menor medida, en las instituciones europeas comunes es tan moralmente cuestionable como contraproducente. Viola los derechos fundamentales, restringe las oportunidades individuales, limita el crecimiento y el progreso nacional, y despierta los peores instintos de nuestras sociedades. Lo que constituye sin duda uno de los retos fundamentales de nuestras generaciones, es una fuerza en contra del interés común de los países de origen y de destino, así como del de los propios migrantes. Un régimen más favorable al desarrollo es a la vez un régimen más próspero y seguro para los países de destino, y viceversa. La pregunta clave que debemos abordar es si esta fuerza es inamovible. La radiactividad y la polarización política que acompañan cualquier debate sobre la migración sugieren que no hay alternativas al modelo imperante excepto la de moverse dentro de los estrechos márgenes de las políticas que hemos observado en Europa, los EEUU y cualquier otro país de la OCDE en los últimos veinte años. Un contexto marcado por una economía vulnerable (o una recesión abierta, en el caso de los países del sur de Europa) no ayuda en este sentido.
Este trabajo se basa en una hipótesis simple: el régimen migratorio que prevalece en España, en cualquier otro país europeo y, en menor medida, en las instituciones europeas comunes es tan moralmente cuestionable como contraproducente. Viola los derechos fundamentales, restringe las oportunidades individuales, limita el crecimiento y el progreso nacional, y despierta los peores instintos de nuestras sociedades. Lo que constituye sin duda uno de los retos fundamentales de nuestras generaciones, es una fuerza en contra del interés común de los países de origen y de destino, así como del de los propios migrantes. Un régimen más favorable al desarrollo es a la vez un régimen más próspero y seguro para los países de destino, y viceversa. La pregunta clave que debemos abordar es si esta fuerza es inamovible. La radiactividad y la polarización política que acompañan cualquier debate sobre la migración sugieren que no hay alternativas al modelo imperante excepto la de moverse dentro de los estrechos márgenes de las políticas que hemos observado en Europa, los EEUU y cualquier otro país de la OCDE en los últimos veinte años. Un contexto marcado por una economía vulnerable (o una recesión abierta, en el caso de los países del sur de Europa) no ayuda en este sentido.