La energía como derecho. Cómo afrontar la pobreza energética
Shranjeno v:
García, M., Mundó, J., La energía como derecho. Cómo afrontar la pobreza energética. Serie: Debats Catalunya Social n. 38, Barcelona, Taula d'Entitats del Tercer Sector Social de Catalunya, 2014, 42 p.
Ref.
279932
Lokacija:
SIIS Archivo / DFB Archivo
Palabras clave:
Pobreza, Pobreza energética, Vivienda, Concepto, Género, Necesidades especiales, Derechos, Políticas públicas, Recomendaciones, Buenas prácticas, Normativa, Cataluña, España
Pobreza, Pobreza energética, Vivienda, Concepto, Género, Necesidades especiales, Derechos, Políticas públicas, Recomendaciones, Buenas prácticas, Normativa, Cataluña, España
Abstract:
La pobreza energética afecta a un amplio abanico de personas, pero las más sensibles de sufrirla son las que tienen menos poder adquisitivo, y a menudo coincide que viven en viviendas que están en malas condiciones. En 2012, un 20,1% de la población catalana vivía por debajo del lindar de la pobreza8. En los últimos años se ha agravado la situación, debido en gran parte al aumento del paro y al empeoramiento de las condiciones salariales, de modo que desde 2008 se ha quintuplicado la pobreza extrema en Cataluña9. Otras causas son la disminución de las prestaciones sociales y los problemas relacionados con el acceso a la vivienda, que han obligado a muchas personas a renunciar a una vivienda adecuada o a no poder hacer frente al gasto energético en el hogar. Se calcula que las empresas suministradoras de gas y electricidad tienen alrededor de un 5% de impagados10. De esta forma, la pobreza energética es un problema creciente que tiene consecuencias sobre el confort y el bienestar de las personas. Actualmente, en Cataluña y en España, los instrumentos políticos y legales aun no garantizan el uso y el acceso a la energía a un precio justo.
La pobreza energética afecta a un amplio abanico de personas, pero las más sensibles de sufrirla son las que tienen menos poder adquisitivo, y a menudo coincide que viven en viviendas que están en malas condiciones. En 2012, un 20,1% de la población catalana vivía por debajo del lindar de la pobreza8. En los últimos años se ha agravado la situación, debido en gran parte al aumento del paro y al empeoramiento de las condiciones salariales, de modo que desde 2008 se ha quintuplicado la pobreza extrema en Cataluña9. Otras causas son la disminución de las prestaciones sociales y los problemas relacionados con el acceso a la vivienda, que han obligado a muchas personas a renunciar a una vivienda adecuada o a no poder hacer frente al gasto energético en el hogar. Se calcula que las empresas suministradoras de gas y electricidad tienen alrededor de un 5% de impagados10. De esta forma, la pobreza energética es un problema creciente que tiene consecuencias sobre el confort y el bienestar de las personas. Actualmente, en Cataluña y en España, los instrumentos políticos y legales aun no garantizan el uso y el acceso a la energía a un precio justo.