Femmes et précarité
Gardado en:
Duhamel, É., Joyeux, H., Femmes et précarité. París, Conseil Économique, Social et Environnemental, 2013, 130 p.
Ref.
195876
Localización:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Condiciones de trabajo, Cualificación, Desigualdad social, Discriminación, Efectos, Enfermedad, Exclusión social, Factor de riesgo, Familias monoparentales, Informes oficiales, Mujer, Pensiones, Personas mayores, Precariedad, Prestaciones sociales, Prevención, Salario, Salud, Trabajador, Francia
Condiciones de trabajo, Cualificación, Desigualdad social, Discriminación, Efectos, Enfermedad, Exclusión social, Factor de riesgo, Familias monoparentales, Informes oficiales, Mujer, Pensiones, Personas mayores, Precariedad, Prestaciones sociales, Prevención, Salario, Salud, Trabajador, Francia
Resumo:
En 2010, 8,6 millones de personas –más de la mitad, mujeres– vivían por debajo del umbral de la pobreza en Francia, es decir, con ingresos inferiores a 964 euros mensuales. La pobreza no se reduce únicamente al aspecto financiero, sino que se trata de un fenómeno multidimensional que puede abocar a un estado de exclusión. El presente estudio analiza los factores que conducen a las mujeres a una situación de precariedad, y las posibles medidas para combatirla. Los factores de riesgo tienen como origen el rol asignado a las mujeres en la sociedad y en el mercado laboral, que se ilustra en la sobrerrepresentación femenina en algunos oficios considerados más adecuados para las cualidades “naturales e innatas” de las mujeres. Además, la fragilidad e inestabilidad de la inserción laboral, el subempleo prolongado y los bajos salarios penalizan a las mujeres menos cualificadas. Por otra parte, los principales dispositivos destinados a la igualdad profesional entre mujeres y hombres conciernen únicamente a los trabajadores con contratos indefinidos, por lo que las mujeres en situación de precariedad o con contratos temporales están expuestas a dificultades y desigualdades que se refuerzan. La monoparentalidad, circunstancia presente en nueve de cada diez mujeres, constituye un riesgo suplementario de precariedad para las mujeres más vulnerables, para quienes la conciliación entre vida profesional y familiar resulta aun más complicada.
En 2010, 8,6 millones de personas –más de la mitad, mujeres– vivían por debajo del umbral de la pobreza en Francia, es decir, con ingresos inferiores a 964 euros mensuales. La pobreza no se reduce únicamente al aspecto financiero, sino que se trata de un fenómeno multidimensional que puede abocar a un estado de exclusión. El presente estudio analiza los factores que conducen a las mujeres a una situación de precariedad, y las posibles medidas para combatirla. Los factores de riesgo tienen como origen el rol asignado a las mujeres en la sociedad y en el mercado laboral, que se ilustra en la sobrerrepresentación femenina en algunos oficios considerados más adecuados para las cualidades “naturales e innatas” de las mujeres. Además, la fragilidad e inestabilidad de la inserción laboral, el subempleo prolongado y los bajos salarios penalizan a las mujeres menos cualificadas. Por otra parte, los principales dispositivos destinados a la igualdad profesional entre mujeres y hombres conciernen únicamente a los trabajadores con contratos indefinidos, por lo que las mujeres en situación de precariedad o con contratos temporales están expuestas a dificultades y desigualdades que se refuerzan. La monoparentalidad, circunstancia presente en nueve de cada diez mujeres, constituye un riesgo suplementario de precariedad para las mujeres más vulnerables, para quienes la conciliación entre vida profesional y familiar resulta aun más complicada.