El voluntariado desde la empresa
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Moreno, V.C., El voluntariado desde la empresa. Serie: Cuadernos de la Cátedra La Caixa de Responsabilidad Social de la Empresa y Gobierno Corporativo, Barcelona, IESE Business School, 2013, 28 p.
Ref.
194917
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SIIS Archivo
Palabras clave:
Empresa, Entidades sin ánimo de lucro, Recomendaciones, Voluntariado
Empresa, Entidades sin ánimo de lucro, Recomendaciones, Voluntariado
抄録:
Se suele entender el voluntariado como una actividad de carácter no obligatorio, que no busca retribución económica y que se realiza en pro de la sociedad o de algún colectivo de la misma. Cuando esta actividad voluntaria es apoyada o incentivada por la empresa, pasamos a hablar de voluntariado de la empresa o corporativo. Si bien puede sonar como algo novedoso, entre las empresas norteamericanas viene dándose desde los años 60 y se estima que, en la actualidad, entre el 55 y el 80% de las empresas norteamericanas practican algún tipo de voluntariado corporativo. Existen numerosos estudios que definen, describen y analizan el voluntariado y su impacto, así como el voluntariado de empresa. Estos demuestran que los motivos para realizar actividades de voluntariado son en gran medida altruistas, pero también son la respuesta de los voluntarios a lo que ellos reconocen como una obligación hacia la sociedad y, en otros casos, se deben a un deseo de mejorar sus habilidades o su autopercepción. También es bien conocido que el voluntariado, sea corporativo o no, conlleva consecuencias positivas. Es una actividad que promueve una mayor cohesión social, expande y desarrolla habilidades en quienes lo emprenden y, en el caso del corporativo, genera una mayor fidelización de los empleados. Pero, para obtener beneficios de esta actividad, hay que dedicar esfuerzo y medios. El voluntariado corporativo requiere más que la simple disposición de las partes implicadas. Hace falta organización y recursos. De lo contrario, se corre el riesgo de que la experiencia no sea satisfactoria.
Se suele entender el voluntariado como una actividad de carácter no obligatorio, que no busca retribución económica y que se realiza en pro de la sociedad o de algún colectivo de la misma. Cuando esta actividad voluntaria es apoyada o incentivada por la empresa, pasamos a hablar de voluntariado de la empresa o corporativo. Si bien puede sonar como algo novedoso, entre las empresas norteamericanas viene dándose desde los años 60 y se estima que, en la actualidad, entre el 55 y el 80% de las empresas norteamericanas practican algún tipo de voluntariado corporativo. Existen numerosos estudios que definen, describen y analizan el voluntariado y su impacto, así como el voluntariado de empresa. Estos demuestran que los motivos para realizar actividades de voluntariado son en gran medida altruistas, pero también son la respuesta de los voluntarios a lo que ellos reconocen como una obligación hacia la sociedad y, en otros casos, se deben a un deseo de mejorar sus habilidades o su autopercepción. También es bien conocido que el voluntariado, sea corporativo o no, conlleva consecuencias positivas. Es una actividad que promueve una mayor cohesión social, expande y desarrolla habilidades en quienes lo emprenden y, en el caso del corporativo, genera una mayor fidelización de los empleados. Pero, para obtener beneficios de esta actividad, hay que dedicar esfuerzo y medios. El voluntariado corporativo requiere más que la simple disposición de las partes implicadas. Hace falta organización y recursos. De lo contrario, se corre el riesgo de que la experiencia no sea satisfactoria.