Facts and figures on healthy ageing and long-term care. Europe and North America

שמור ב:
Rodrigues, R., ET AL., (eds.), Facts and figures on healthy ageing and long-term care. Europe and North America. Viena, European Centre for Social Welfare Policy and Research, 2012, 122 p.
Ref. 189106
מקום: SIIS Archivo
Palabras clave:
Cuidados de larga duración, Datos estadísticos, Dependencia, Enfermedad, Estadísticas de población, Estadísticas de servicios, Estudio comparativo, Estudio internacional, Gasto social, Personas mayores, Personas mayores activas, Salud
Abstract:
Esta interesantísima publicación recoge datos comparativos sobre la situación de las personas mayores y de los cuidados de larga duración en Europa. Se trata de una recopilación de algunos datos estadísticos que ya fueron publicados en otros documentos y de otras tantas tablas estadísticas elaboradas específicamente para este informe. Una de las tendencias generalizables en Europa es que la esperanza de vida femenina tiende a superar a la de los hombres. Los autores constatan, por otro lado, que en Europa el estado de salud entre las mujeres mayores normalmente es peor que el de la población masculina de la misma edad. Conviene anotar, señalan los autores, la relación causal que existe entre vivir solo y el riesgo de sufrir de aislamiento social y exclusión. En España debido, en parte, a la tradición de convivencia familiar multigeneracional, el índice de aislamiento social entre las personas mayores de 65 años es relativamente bajo. Otro dato positivo es que España es uno de los países europeos donde más fácil resulta el acceso al transporte público, los servicios de salud y los servicios postales y bancarios para la población de edad. No obstante, conviene señalar, que los cuidados de larga duración en nuestro país no salen muy bien parados en este estudio comparativo. La cobertura de los servicios formales de larga duración, tanto de los residenciales como de los de tipo comunitario, es relativamente baja en nuestro país. Queda, por el otro lado claro, que aunque España dedica una parte importante de su gasto social a financiar los servicios de atención a la dependencia nuestro país es uno de los ocho (entre 27) que menor presupuesto (porcentaje de Producto Nacional Bruto) dedica a costear los cuidados de larga duración.