No es país para jóvenes. Los servicios sociales, la vida adulta y la exclusión social
Saved in:
Aliena, R., ET AL., No es país para jóvenes. Los servicios sociales, la vida adulta y la exclusión social. Revista de Estudios de Juventud, no. 97 (2012), p. 63-76.
Ref.
187693
Sted:
SIIS R.1011 Archivo
Palabras clave:
Adultos, Exclusión social, Intervención social, Juventud, Protección social, Servicios sociales, Transición
Adultos, Exclusión social, Intervención social, Juventud, Protección social, Servicios sociales, Transición
Abstract:
Algunos jóvenes entran de un modo abrupto en la edad adulta, en unas condiciones que ponen en peligro su desarrollo personal y sus proyectos de vida y que aumentan las probabilidades que tienen de vivir en la exclusión social o en la marginación. Representan uno de los perfiles más característicos de los jóvenes que acuden a los servicios sociales en busca de ayuda. Estos, de los que no se pensó que debieran facilitar la transición vital a la madurez (al menos en términos tan nítidos), no saben, pueden o quieren hacer nada al respecto. El artículo va más allá de las razonables explicaciones en torno a la escasez de recursos o la ausencia de coordinación con otros servicios, para presentar un conjunto de ideas alternativas. Puede que detrás de este “fracaso”, siempre relativo y parcial, de los servicios sociales se encuentren razones tales como el “miedo” a estos jóvenes y la incomprensión de sus vidas, la concepción unilateral de los servicios sociales como institución de la “protección social” y su desconocimiento de las “cuestiones de la vida”. El artículo utiliza los casos de tres jóvenes para ilustrar las tesis ofrecidas y profundizar en ellas, y como vía para una comprensión más real y menos nocional de aquello de lo que habla.
Algunos jóvenes entran de un modo abrupto en la edad adulta, en unas condiciones que ponen en peligro su desarrollo personal y sus proyectos de vida y que aumentan las probabilidades que tienen de vivir en la exclusión social o en la marginación. Representan uno de los perfiles más característicos de los jóvenes que acuden a los servicios sociales en busca de ayuda. Estos, de los que no se pensó que debieran facilitar la transición vital a la madurez (al menos en términos tan nítidos), no saben, pueden o quieren hacer nada al respecto. El artículo va más allá de las razonables explicaciones en torno a la escasez de recursos o la ausencia de coordinación con otros servicios, para presentar un conjunto de ideas alternativas. Puede que detrás de este “fracaso”, siempre relativo y parcial, de los servicios sociales se encuentren razones tales como el “miedo” a estos jóvenes y la incomprensión de sus vidas, la concepción unilateral de los servicios sociales como institución de la “protección social” y su desconocimiento de las “cuestiones de la vida”. El artículo utiliza los casos de tres jóvenes para ilustrar las tesis ofrecidas y profundizar en ellas, y como vía para una comprensión más real y menos nocional de aquello de lo que habla.