Familiares cuidadores de mayores. Una ardua y silenciosa labor. Realidad y perspectivas de futuro

Zapisane w:
Pérez, V., et al., Familiares cuidadores de mayores. Una ardua y silenciosa labor. Realidad y perspectivas de futuro. Madrid, Dykinson, 2011, 239 p.
Ref. 180257
Lokalizacja: SIIS 26.146
Palabras clave:
Adaptación personal, Características población, Carga familiar, Cuidador informal, Efectos, Encuestas, Familia, Impacto familiar, Intervención informal, Necesidades, Personas mayores, España
Streszczenie:
El presente estudio se interroga sobre la realidad de los familiares cuidadores de mayores, una figura en proceso de adaptación, debido a los cambios que se están produciendo en nuestra sociedad. Llevado a cabo en Andalucía, ha combinado técnicas cuantitativas (cuestionarios) y cualitativas (talleres de entrenamiento para familiares cuidadores y grupos de discusión). El 88,7% de los cuidadores que han participado en el estudio son mujeres. Dos de cada tres están entre los 40 y los 60 años, el 55% tiene estudios primarios o ningún estudio, y el 72% no trabaja fuera del hogar. El estudio ofrece resultados de interés, entre los que pueden destacarse los referidos a la sobrecarga de los cuidadores principales. El 85% de los encuestados afirman sufrir un alto nivel de estrés, y cuatro de cada cinco tienen cansancio crónico. Las consecuencias de su actividad cuidadora en el ámbito social son la disminución de su tiempo de ocio (76%) y de las relaciones con amistades (65%), la demora en otros proyectos (60%), la reducción de su tiempo de trabajo remunerado (36%) o el abandono de la vida laboral (34%). Sin embargo, a pesar de la entrega y las renuncias de las cuidadoras, casi todas consideran que no hacen lo suficiente por la persona enferma. Por ello, los autores plantean algunas sugerencias para mejorar la situación de los cuidadores y evitar su desgaste. Es fundamental ofrecerles formación, y puede resultar de gran utilidad diseñar un plan combinado de recursos institucionales y familiares, que sea creativo y flexible y les ayude a gestionar sus responsabilidades con más comodidad. Igualmente, proponen que el cuidador principal tome respiros periódicos y deje a la persona enferma en manos de otros cuidadores familiares o profesionales, pues, como recuerdan los autores a los protagonistas del estudio, “mirar por ti es mirar por ellos”.