IS SHORT-TIME WORK A GOOD METHOD TO KEEP UNEMPLOYMENT DOWN?
Salvato in:
CAHUC, P., CARCILLO, S., IS SHORT-TIME WORK A GOOD METHOD TO KEEP UNEMPLOYMENT DOWN?. Serie: IZA Discussion Paper, BONN, IZA-FORSCHUNGSINSTITUT ZUR ZUKUNFT DER ARBEIT, 2011, 34 p.
Ref.
176278
Localizzazione:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Desempleo, Efectos, Estudio comparativo, Estudio internacional, Evaluación de servicios, Jornada laboral, OCDE, Política de empleo, Reparto de empleo, Trabajo
Desempleo, Efectos, Estudio comparativo, Estudio internacional, Evaluación de servicios, Jornada laboral, OCDE, Política de empleo, Reparto de empleo, Trabajo
Abstract:
Desde el inicio de la crisis económica, cada país ha ido encontrando su propia fórmula para intentar reducir, o al menos no incrementar, la tasa de desempleo. Entre las medidas existentes, figura la reducción de la jornada de trabajo, una de las muchas iniciativas para aumentar la flexibilidad en el mercado laboral. Se trata de un permiso que se concede a las empresas para que éstas, cuando se reduzca la demanda de sus productos y servicios, puedan reducir temporalmente la jornada laboral. Durante este periodo limitado de tiempo, los trabajadores recibirán una ayuda económica para compensar la pérdida de ingresos que supone trabajar menos horas. Se trata de una medida que supuestamente tiene ventajas tanto para la empresa como para los empleados. Se entiende que la reducción del tiempo de trabajo evita la destrucción de puestos de trabajo, al mismo tiempo que la empresa evita la pérdida de mano de obra cualificada. Actualmente, 25 de los 33 países de la OCDE aplican programas para la reducción de la jornada. Este estudio, editado por Instituto para el Futuro Laboral (IZA), pretende estudiar la eficacia de estos programas de reducción de jornada. Para cumplir con este objetivo, sus autores comparan estadísticas sobre el paro con datos sobre el uso de la reducción de la jornada. Los resultados de este análisis ponen de relieve que los programas de reducción de la jornada de trabajo parecen tener cierto efecto positivo sobre el índice de desempleo. Las pruebas de la eficacia de estos programas son, además, suficientemente significativas como para que los autores recomienden su implantación en países que todavía no los están utilizando.
Desde el inicio de la crisis económica, cada país ha ido encontrando su propia fórmula para intentar reducir, o al menos no incrementar, la tasa de desempleo. Entre las medidas existentes, figura la reducción de la jornada de trabajo, una de las muchas iniciativas para aumentar la flexibilidad en el mercado laboral. Se trata de un permiso que se concede a las empresas para que éstas, cuando se reduzca la demanda de sus productos y servicios, puedan reducir temporalmente la jornada laboral. Durante este periodo limitado de tiempo, los trabajadores recibirán una ayuda económica para compensar la pérdida de ingresos que supone trabajar menos horas. Se trata de una medida que supuestamente tiene ventajas tanto para la empresa como para los empleados. Se entiende que la reducción del tiempo de trabajo evita la destrucción de puestos de trabajo, al mismo tiempo que la empresa evita la pérdida de mano de obra cualificada. Actualmente, 25 de los 33 países de la OCDE aplican programas para la reducción de la jornada. Este estudio, editado por Instituto para el Futuro Laboral (IZA), pretende estudiar la eficacia de estos programas de reducción de jornada. Para cumplir con este objetivo, sus autores comparan estadísticas sobre el paro con datos sobre el uso de la reducción de la jornada. Los resultados de este análisis ponen de relieve que los programas de reducción de la jornada de trabajo parecen tener cierto efecto positivo sobre el índice de desempleo. Las pruebas de la eficacia de estos programas son, además, suficientemente significativas como para que los autores recomienden su implantación en países que todavía no los están utilizando.