LOS ADOLESCENTES MALAGUEÑOS ANTE LAS DROGAS: LA INFLUENCIA DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL
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RUIZ-ARANDA, D., ET AL., LOS ADOLESCENTES MALAGUEÑOS ANTE LAS DROGAS: LA INFLUENCIA DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL. GRANADA, EDITORIAL GEU, 2010, 104 p.
Ref.
175189
Location:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Adolescentes, Alcohol, Alucinógenos, Andalucía, Anfetaminas, Cannabis, Cocaína, Consumo, Datos epidemiológicos, Datos estadísticos, Drogas de síntesis, Drogodependencias, Efectos, Emociones, Estudio comparativo, Estudio longitudinal, Éxtasis, Fármacos, Heroína, Inteligencia, Patrones de consumo, Tabaco, Autonomías, España
Adolescentes, Alcohol, Alucinógenos, Andalucía, Anfetaminas, Cannabis, Cocaína, Consumo, Datos epidemiológicos, Datos estadísticos, Drogas de síntesis, Drogodependencias, Efectos, Emociones, Estudio comparativo, Estudio longitudinal, Éxtasis, Fármacos, Heroína, Inteligencia, Patrones de consumo, Tabaco, Autonomías, España
Abstract:
Con respecto a las trayectorias de consumo, los datos indican que el porcentaje de adolescentes que se inician en el consumo de tabaco en los tres momentos de la evaluación es muy similar. En lo que concierne a las habilidades emocionales de los jóvenes, se observa que aquellos adolescentes con mayores habilidades emocionales informan de un menor consumo de sustancias adictivas. Estos resultados permiten afirmar, de acuerdo con los autores, que aquellos individuos con alta inteligencia emocional pueden beneficiarse más de los programas dirigidos a resistir la presión del grupo, y que aquellos programas que buscan prevenir el consumo de drogas incrementarían su eficacia si tuvieran en cuenta variables como la inteligencia emocional. Para terminar, el estudio cree necesario desarrollar e implementar programas específicos sobre habilidades emocionales y afectivas para favorecer la disminución de conductas de riesgo para la salud.
Con respecto a las trayectorias de consumo, los datos indican que el porcentaje de adolescentes que se inician en el consumo de tabaco en los tres momentos de la evaluación es muy similar. En lo que concierne a las habilidades emocionales de los jóvenes, se observa que aquellos adolescentes con mayores habilidades emocionales informan de un menor consumo de sustancias adictivas. Estos resultados permiten afirmar, de acuerdo con los autores, que aquellos individuos con alta inteligencia emocional pueden beneficiarse más de los programas dirigidos a resistir la presión del grupo, y que aquellos programas que buscan prevenir el consumo de drogas incrementarían su eficacia si tuvieran en cuenta variables como la inteligencia emocional. Para terminar, el estudio cree necesario desarrollar e implementar programas específicos sobre habilidades emocionales y afectivas para favorecer la disminución de conductas de riesgo para la salud.
Abstract:
Este estudio persigue ayudar a responsables políticos, asociaciones y profesionales a la hora de diseñar y realizar programas de prevención del consumo en el ámbito escolar. Para ello, describe exhaustivamente el consumo de sustancias psicoactivas de un grupo de 1.467 estudiantes de Secundaria a lo largo de dos años consecutivos, lo que permite analizar la evolución del consumo de distintas drogas psicoactivas. A este respecto, se concluye que el alcohol y el tabaco son las sustancias más consumidas por los adolescentes malagueños, seguidas por el cannabis. La edad de inicio del consumo se sitúa en torno a los 12-13 años, y las chicas utilizan drogas legales –alcohol y tabaco– en mayor porcentaje que los chicos.
Este estudio persigue ayudar a responsables políticos, asociaciones y profesionales a la hora de diseñar y realizar programas de prevención del consumo en el ámbito escolar. Para ello, describe exhaustivamente el consumo de sustancias psicoactivas de un grupo de 1.467 estudiantes de Secundaria a lo largo de dos años consecutivos, lo que permite analizar la evolución del consumo de distintas drogas psicoactivas. A este respecto, se concluye que el alcohol y el tabaco son las sustancias más consumidas por los adolescentes malagueños, seguidas por el cannabis. La edad de inicio del consumo se sitúa en torno a los 12-13 años, y las chicas utilizan drogas legales –alcohol y tabaco– en mayor porcentaje que los chicos.