MOTIVATIONAL CORRELATES OF PHYSICAL ACTIVITY IN PERSONS WITH AN INTELLECTUAL DISABILITY: A SYSTEMATIC LITERATURE REVIEW
Saved in:
HUTZLER, Y., KORSENSKY, O., MOTIVATIONAL CORRELATES OF PHYSICAL ACTIVITY IN PERSONS WITH AN INTELLECTUAL DISABILITY: A SYSTEMATIC LITERATURE REVIEW. JOURNAL OF INTELLECTUAL DISABILITY RESEARCH, Vol. 54, no. 9 (2010), p. 767-786.
Ref.
173543
Sted:
SIIS R.104 Archivo
Palabras clave:
Deporte, Discapacidad intelectual, Efectos, Ejercicio físico, Literatura científica, Motivación, Participación, Promoción
Deporte, Discapacidad intelectual, Efectos, Ejercicio físico, Literatura científica, Motivación, Participación, Promoción
Abstract:
La mejoría en las habilidades y aptitudes que implica la práctica de ejercicio físico se traduce en un aumento de la percepción de autosuficiencia y de las aptitudes sociales. Estos factores, así como el apoyo familiar y del entorno, son esenciales a la hora de iniciar, y especialmente de mantener, el hábito de practicar actividades físicas o deportivas, según este estudio. Por el contrario, la falta de apoyo del entorno familiar de las personas con discapacidad intelectual aparece como la principal barrera para la participación en actividades deportivas a largo plazo. El artículo recomienda, por tanto, programas de fomento del deporte que incluyan a la familia, se basen en la colaboración en lugar de la competición, y cuenten con instructores o monitores que tengan una preparación específica.
La mejoría en las habilidades y aptitudes que implica la práctica de ejercicio físico se traduce en un aumento de la percepción de autosuficiencia y de las aptitudes sociales. Estos factores, así como el apoyo familiar y del entorno, son esenciales a la hora de iniciar, y especialmente de mantener, el hábito de practicar actividades físicas o deportivas, según este estudio. Por el contrario, la falta de apoyo del entorno familiar de las personas con discapacidad intelectual aparece como la principal barrera para la participación en actividades deportivas a largo plazo. El artículo recomienda, por tanto, programas de fomento del deporte que incluyan a la familia, se basen en la colaboración en lugar de la competición, y cuenten con instructores o monitores que tengan una preparación específica.
Abstract:
La participación de personas con discapacidad intelectual en actividades deportivas tiene consecuencias positivas, tanto en el aspecto físico como en el psicosocial, frente a los riesgos para la salud que implica el sedentarismo. Éste es el punto de partida del presente artículo, que busca, a partir de estudios ya realizados, analizar las variables relacionadas con la motivación hacia la actividad física, la práctica de ésta y las barreras que la dificultan. Así, de acuerdo con este trabajo, la participación de las personas con discapacidad intelectual en actividades deportivas está determinada por variables de motivación personales, del entorno y de comportamiento. El estudio sugiere que realizar deporte tiene, en este colectivo, efectos psicosociales positivos, especialmente en términos de mejora de autoestima, similares a los encontrados entre las personas sin discapacidad intelectual. No obstante, se incide también en que algunos resultados habitualmente ligados a la práctica deportiva, como la reducción de la depresión o la ansiedad, no aparecen en las personas con discapacidad intelectual.
La participación de personas con discapacidad intelectual en actividades deportivas tiene consecuencias positivas, tanto en el aspecto físico como en el psicosocial, frente a los riesgos para la salud que implica el sedentarismo. Éste es el punto de partida del presente artículo, que busca, a partir de estudios ya realizados, analizar las variables relacionadas con la motivación hacia la actividad física, la práctica de ésta y las barreras que la dificultan. Así, de acuerdo con este trabajo, la participación de las personas con discapacidad intelectual en actividades deportivas está determinada por variables de motivación personales, del entorno y de comportamiento. El estudio sugiere que realizar deporte tiene, en este colectivo, efectos psicosociales positivos, especialmente en términos de mejora de autoestima, similares a los encontrados entre las personas sin discapacidad intelectual. No obstante, se incide también en que algunos resultados habitualmente ligados a la práctica deportiva, como la reducción de la depresión o la ansiedad, no aparecen en las personas con discapacidad intelectual.