ESTUDIO SOBRE LAS ACTITUDES Y COMPORTAMIENTOS SALUDABLES DE LA GENTE MAYOR EN SU HIDRATACION
Saved in:
ALFARO, M., VALLES, I., (DIR.), ESTUDIO SOBRE LAS ACTITUDES Y COMPORTAMIENTOS SALUDABLES DE LA GENTE MAYOR EN SU HIDRATACION. BARCELONA, FUNDACION EDAD & VIDA, 2010, 70 p.
Ref.
172250
Location:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Cuestionarios, Dieta, Edad, Evaluación, Género, Hábitos, Nutrición, Personas mayores, Población riesgo, Recomendaciones, Salud, España
Cuestionarios, Dieta, Edad, Evaluación, Género, Hábitos, Nutrición, Personas mayores, Población riesgo, Recomendaciones, Salud, España
Abstract:
Los resultados del estudio ponen de relieve que dos terceras partes de las personas mayores de 50 años no alcanzan el nivel de hidratación recomendado. Parece además que las personas mayores, con el paso de los años, tienden a disminuir el consumo de bebidas. Este cambio en los hábitos de hidratación está directamente relacionado con el proceso de envejecimiento que, a menudo, implica una pérdida sucesiva del gusto y olfato. Otro factor de riesgo importante que se ha de tener en cuenta es la dificultad de comprar líquidos, unos productos que pesan mucho en comparación con otros alimentos. No obstante, señalan los autores, el mayor causante del problema es el desconocimiento de los niveles adecuados de hidratación, tanto por parte de los consumidores mayores como por parte de los profesionales que los atienden. Se trata, por lo tanto, de un riesgo sanitario que sería fácil de solucionar mediante programas de sensibilización.
Los resultados del estudio ponen de relieve que dos terceras partes de las personas mayores de 50 años no alcanzan el nivel de hidratación recomendado. Parece además que las personas mayores, con el paso de los años, tienden a disminuir el consumo de bebidas. Este cambio en los hábitos de hidratación está directamente relacionado con el proceso de envejecimiento que, a menudo, implica una pérdida sucesiva del gusto y olfato. Otro factor de riesgo importante que se ha de tener en cuenta es la dificultad de comprar líquidos, unos productos que pesan mucho en comparación con otros alimentos. No obstante, señalan los autores, el mayor causante del problema es el desconocimiento de los niveles adecuados de hidratación, tanto por parte de los consumidores mayores como por parte de los profesionales que los atienden. Se trata, por lo tanto, de un riesgo sanitario que sería fácil de solucionar mediante programas de sensibilización.
Abstract:
Para conocer los hábitos de hidratación en las personas mayores en España, Edad & Vida, Instituto para la promoción de la calidad de vida de las personas mayores y el desarrollo de la innovación en este terreno, ha encargado el presente estudio. La investigación ha incluido una fase cualitativa, durante la que se han realizado varias dinámicas de grupo en las que han participado personas mayores de 50 años que vivían en residencias y profesionales que trabajan con personas de la tercera edad. Para la fase cuantitativa del estudio, se ha llevado a cabo una encuesta entre 900 personas mayores. Previamente a estas dos fases de la investigación, y mediante el análisis de literatura científica en la materia, se había determinado el consumo adecuado de líquidos y otros alimentos hidratantes (frutas, verduras y sopas), fijado en un mínimo de dos litros diarios.
Para conocer los hábitos de hidratación en las personas mayores en España, Edad & Vida, Instituto para la promoción de la calidad de vida de las personas mayores y el desarrollo de la innovación en este terreno, ha encargado el presente estudio. La investigación ha incluido una fase cualitativa, durante la que se han realizado varias dinámicas de grupo en las que han participado personas mayores de 50 años que vivían en residencias y profesionales que trabajan con personas de la tercera edad. Para la fase cuantitativa del estudio, se ha llevado a cabo una encuesta entre 900 personas mayores. Previamente a estas dos fases de la investigación, y mediante el análisis de literatura científica en la materia, se había determinado el consumo adecuado de líquidos y otros alimentos hidratantes (frutas, verduras y sopas), fijado en un mínimo de dos litros diarios.