ENVEJECIMIENTO, RECURSOS ECONOMICOS Y SERVICIOS SOCIALES EN EL MUNDO RURAL
Saved in:
GARCIA, B., ENVEJECIMIENTO, RECURSOS ECONOMICOS Y SERVICIOS SOCIALES EN EL MUNDO RURAL. PANORAMA SOCIAL, no. 11 (2010), p. 48-58.
Ref.
169608
Location:
SIIS R.1787 Archivo
Palabras clave:
Entorno rural, Envejecimiento demográfico, Necesidades, Personas mayores, Planificación de servicios, Servicios sociales, Autonomías, España
Entorno rural, Envejecimiento demográfico, Necesidades, Personas mayores, Planificación de servicios, Servicios sociales, Autonomías, España
Abstract:
Más de una cuarta parte de los mayores de 65 años españoles reside en pueblos rurales. Estos mayores representan en torno a una quinta parte de la población rural, llegando en algunos municipios hasta la mitad. El análisis del envejecimiento en España obliga, por tanto, a prestar atención a los mayores rurales y a los entornos en los que viven. El diseño de políticas públicas específicas para este colectivo puede favorecer no sólo su permanencia en los pueblos, sino también que estos últimos se conviertan en polo de atracción para otros mayores que buscan unas condiciones de vida que las ciudades a menudo no pueden ofrecer. Idealmente, estas políticas públicas han de responder a los problemas que más afectan a los mayores rurales, pero teniendo en cuenta tanto sus preferencias de vida y cuidado personal, como el potencial de recursos de diverso tipo que pueden generar las comunidades rurales.
Más de una cuarta parte de los mayores de 65 años españoles reside en pueblos rurales. Estos mayores representan en torno a una quinta parte de la población rural, llegando en algunos municipios hasta la mitad. El análisis del envejecimiento en España obliga, por tanto, a prestar atención a los mayores rurales y a los entornos en los que viven. El diseño de políticas públicas específicas para este colectivo puede favorecer no sólo su permanencia en los pueblos, sino también que estos últimos se conviertan en polo de atracción para otros mayores que buscan unas condiciones de vida que las ciudades a menudo no pueden ofrecer. Idealmente, estas políticas públicas han de responder a los problemas que más afectan a los mayores rurales, pero teniendo en cuenta tanto sus preferencias de vida y cuidado personal, como el potencial de recursos de diverso tipo que pueden generar las comunidades rurales.