EMOTIONAL INTELLIGENCE AND ADDICTIONS: A SYSTEMATIC REVIEW

Bewaard in:
KUN, B., ET AL., EMOTIONAL INTELLIGENCE AND ADDICTIONS: A SYSTEMATIC REVIEW. SUBSTANCE USE AND MISUSE, Vol. 45, no. 7-8 (2010), p. 1131-1160.
Ref. 169185
Plaats: SIIS R.830 Archivo
Palabras clave:
Drogodependencias, Efectos, Emociones, Factor de protección, Factor de riesgo, Literatura científica
Samenvatting:
La primera definición del concepto de inteligencia emocional data de 1990, cuando Salovey y Mayer la describieron como la habilidad de la persona para regular sus sentimientos y emociones –así como los de los demás–, poder discriminar entre ellos y utilizar dicha información para guiar los propios pensamientos y acciones. En las últimas décadas, el término ha ido ganado notable popularidad, y las definiciones se han ampliado, igual que lo han hecho los estudios sobre su relación con la salud mental. Sin embargo, en todos estos años, la relación entre la inteligencia emocional y los trastornos adictivos ha sido poco tratada, y por ello, los autores del presente artículo, han considerado necesaria una revisión de la literatura científica publicada al respecto desde la de los años noventa.<br><br>Con ese fin, llevaron a cabo una búsqueda en diversas bases de datos entre 1990 y 2009, en la que 36 artículos cumplieron los requisitos para su análisis detallado. La principal conclusión que extraen los autores del examen de estos textos es que un bajo nivel de inteligencia emocional está asociado a una mayor intensidad de consumo de tabaco, alcohol y otras drogas. Asimismo, aunque todavía hay pocos estudios que traten estas cuestiones, se observan resultados similares para adicciones conductuales, tales como la ludopatía, la bulimia nerviosa, la compra compulsiva o la adicción a Internet. Además, puede decirse que hay dos componentes de la inteligencia emocional que juegan un papel determinante en las adicciones: la decodificación y diferenciación de las emociones, y su control o regulación.