MODIFICACION DE LA ACTITUD Y CONDUCTA ANTE EL TABACO DE LOS PROFESORES PARTICIPANTES EN UN PROGRAMA DE PREVENCION DE TABAQUISMO ENTRE SUS ALUMNOS
Guardado en:
GOMEZ-CRUZ, G., ET AL., MODIFICACION DE LA ACTITUD Y CONDUCTA ANTE EL TABACO DE LOS PROFESORES PARTICIPANTES EN UN PROGRAMA DE PREVENCION DE TABAQUISMO ENTRE SUS ALUMNOS. PREVENCION DEL TABAQUISMO, Vol. 11, no. 4 (2009), p. 134-141.
Ref.
169107
Localización:
SIIS R.1399 Archivo
Palabras clave:
Actitudes profesores, Drogodependencias, Entorno educativo, Programas de prevención, Tabaco, Tabaquismo, España
Actitudes profesores, Drogodependencias, Entorno educativo, Programas de prevención, Tabaco, Tabaquismo, España
Resumen:
Objetivo: Evaluar la evolución de actitudes y conducta de los profesores al impartir un programa de prevención de tabaquismo. Sujetos y métodos: Ensayo comunitario prospectivo con grupo control, realizado durante tres cursos. Los profesores de educación secundaria de Fuentesaúco (Zamora) desarrollaron el programa (GI) siendo los de Babilafuente (Salamanca) el grupo control (GC). Se utilizó el cuestionario del proyecto ESFA, comparando los resultados en ambos grupos mediante T de Student y prueba de Mann- Whitney. Resultados: Participaron 53 profesores (28:GI, 25:GC) con edades entre 28 y 61 años (media 43,12; 41,15-45,09). Antes de la intervención fumaba el 25,0% en el GI y el 20,0% en el GC(p=0,750). Los profesores del GI pensaban que no se debe fumar en la escuela (media: 4,17;DS:0,88; escala:1-5), que la prevención se debe impartir en la escuela (media: 4,26;DS:0,78) y aceptaban realizar el programa (media: 4,17; DS: 0,66), dudando sobre su capacidad para desarrollarlo (media: 3,84; DS: 1,00). No existían diferencias signifi cativas GI-GC excepto en la mejor actitud frente al consumo de tabaco de los profesores del GI (p=0.001). Después de desarrollar el programa fuma el 21,7% en el GI y el 11,1% en el GC(p=0,444). Los profesores del GI mantienen su actitud contra el consumo en el centro (media: 4,55; DS:0,62), siguen pensando que la prevención se debe impartir en la escuela (media: 4,26; DS:0.59) y que se deben realizar estos programas (media:3,80; DS:1,07), manteniendo las dudas sobre su idoneidad para realizarlo (media: 3,77; DS:1,00), no observándose diferencias signifi cativas GI-GC. Conclusiones: A pesar de haber realizado el programa los profesores del GI mantienen dudas acerca de su capacidad para abordar el problema. Es preciso incentivar y formar a los profesores para mejorar los resultados de estos programas.
Objetivo: Evaluar la evolución de actitudes y conducta de los profesores al impartir un programa de prevención de tabaquismo. Sujetos y métodos: Ensayo comunitario prospectivo con grupo control, realizado durante tres cursos. Los profesores de educación secundaria de Fuentesaúco (Zamora) desarrollaron el programa (GI) siendo los de Babilafuente (Salamanca) el grupo control (GC). Se utilizó el cuestionario del proyecto ESFA, comparando los resultados en ambos grupos mediante T de Student y prueba de Mann- Whitney. Resultados: Participaron 53 profesores (28:GI, 25:GC) con edades entre 28 y 61 años (media 43,12; 41,15-45,09). Antes de la intervención fumaba el 25,0% en el GI y el 20,0% en el GC(p=0,750). Los profesores del GI pensaban que no se debe fumar en la escuela (media: 4,17;DS:0,88; escala:1-5), que la prevención se debe impartir en la escuela (media: 4,26;DS:0,78) y aceptaban realizar el programa (media: 4,17; DS: 0,66), dudando sobre su capacidad para desarrollarlo (media: 3,84; DS: 1,00). No existían diferencias signifi cativas GI-GC excepto en la mejor actitud frente al consumo de tabaco de los profesores del GI (p=0.001). Después de desarrollar el programa fuma el 21,7% en el GI y el 11,1% en el GC(p=0,444). Los profesores del GI mantienen su actitud contra el consumo en el centro (media: 4,55; DS:0,62), siguen pensando que la prevención se debe impartir en la escuela (media: 4,26; DS:0.59) y que se deben realizar estos programas (media:3,80; DS:1,07), manteniendo las dudas sobre su idoneidad para realizarlo (media: 3,77; DS:1,00), no observándose diferencias signifi cativas GI-GC. Conclusiones: A pesar de haber realizado el programa los profesores del GI mantienen dudas acerca de su capacidad para abordar el problema. Es preciso incentivar y formar a los profesores para mejorar los resultados de estos programas.