ALCOHOL CONSUMPTION AND RISK OF INCIDENT HUMAN IMMUNODEFICIENCY VIRUS INFECTION: A META-ANALYSIS
Uloženo v:
BALIUNAS, D., ET AL., ALCOHOL CONSUMPTION AND RISK OF INCIDENT HUMAN IMMUNODEFICIENCY VIRUS INFECTION: A META-ANALYSIS. INTERNATIONAL JOURNAL OF PUBLIC HEALTH, Vol. 55, no. 3 (2010), p. 159-166.
Ref.
168648
Umístění:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Alcohol, Alcoholismo, Consumo, Discapacidad, Drogodependencias, Efectos, Factor de riesgo, Literatura científica, Sida
Alcohol, Alcoholismo, Consumo, Discapacidad, Drogodependencias, Efectos, Factor de riesgo, Literatura científica, Sida
Abstrakt:
El estudio revela que el consumo de alcohol está relacionado con la infección por VIH, sin que la diversidad de investigaciones incluidas en el metaanálisis parezca tener efectos significativos, y tras controlar las variables de sexo, prácticas sexuales y región. Además, se confirma que los atracones de alcohol y el consumo problemático aumentan el riesgo de contagio. El artículo especula con dos posibles explicaciones al fenómeno: que la ingesta de alcohol, o las creencias sobre sus efectos, pueda influir en el grado de adherencia a las medidas básicas para mantener relaciones sexuales seguras; y que esta sustancia pueda debilitar el sistema inmunitario, lo que facilitaría la transmisión del VIH. Cabría, incluso, una tercera posibilidad: que el nexo no fuera causal, sino que el consumo de alcohol indicara una propensión a prácticas sexuales de riesgo. Confirmar una de estas hipótesis, requerirá, sin embargo, estudios adicionales. Entre tanto, los autores de este metaanálisis propugnan que los programas de prevención del sida tengan en cuenta también el consumo de alcohol, especialmente en los países pobres, donde a la elevada prevalencia del sida se une el importante incremento que se ha registrado en los últimos tiempos en el consumo de alcohol.
El estudio revela que el consumo de alcohol está relacionado con la infección por VIH, sin que la diversidad de investigaciones incluidas en el metaanálisis parezca tener efectos significativos, y tras controlar las variables de sexo, prácticas sexuales y región. Además, se confirma que los atracones de alcohol y el consumo problemático aumentan el riesgo de contagio. El artículo especula con dos posibles explicaciones al fenómeno: que la ingesta de alcohol, o las creencias sobre sus efectos, pueda influir en el grado de adherencia a las medidas básicas para mantener relaciones sexuales seguras; y que esta sustancia pueda debilitar el sistema inmunitario, lo que facilitaría la transmisión del VIH. Cabría, incluso, una tercera posibilidad: que el nexo no fuera causal, sino que el consumo de alcohol indicara una propensión a prácticas sexuales de riesgo. Confirmar una de estas hipótesis, requerirá, sin embargo, estudios adicionales. Entre tanto, los autores de este metaanálisis propugnan que los programas de prevención del sida tengan en cuenta también el consumo de alcohol, especialmente en los países pobres, donde a la elevada prevalencia del sida se une el importante incremento que se ha registrado en los últimos tiempos en el consumo de alcohol.
Abstrakt:
Tradicionalmente, se ha considerado el consumo de alcohol como un factor que puede contribuir al contagio del virus de la inmunodeficiencia humana. Sin embargo, las investigaciones empíricas no han ofrecido resultados concluyentes al respecto, porque la mayoría de estudios que abordan este asunto son explotaciones secundarias de datos, y no están diseñados ad hoc para analizar el nexo entre el consumo previo de alcohol y la posterior infección de sida. No es de extrañar, por tanto, que los autores reivindiquen el carácter pionero de este metaanálisis, en el que contrastan las conclusiones de diez artículos.
Tradicionalmente, se ha considerado el consumo de alcohol como un factor que puede contribuir al contagio del virus de la inmunodeficiencia humana. Sin embargo, las investigaciones empíricas no han ofrecido resultados concluyentes al respecto, porque la mayoría de estudios que abordan este asunto son explotaciones secundarias de datos, y no están diseñados ad hoc para analizar el nexo entre el consumo previo de alcohol y la posterior infección de sida. No es de extrañar, por tanto, que los autores reivindiquen el carácter pionero de este metaanálisis, en el que contrastan las conclusiones de diez artículos.