ESTADOS UNIDOS. EXCLUIDOS DEL TRATAMIENTO. CASTIGOS PARA LOS USUARIOS DE DROGAS EN LAS CARCELES DEL ESTADO DE NUEVA YORK

Сохранить в:
HUMAN RIGHTS WATCH, ESTADOS UNIDOS. EXCLUIDOS DEL TRATAMIENTO. CASTIGOS PARA LOS USUARIOS DE DROGAS EN LAS CARCELES DEL ESTADO DE NUEVA YORK. NUEVA YORK, HUMAN RIGHTS WATCH, 2009, 61 p.
Ref. 168322
Хранение: SIIS Archivo
Palabras clave:
Acceso, Acceso, Derechos humanos, Drogodependencias, Exclusión social, Prisión, Programas de mantenimiento, Recomendaciones, Reducción de daños, Sanciones, Sida, Sobredosis, Tratamiento, EE.UU.
Краткий обзор:
Los funcionarios del estado de Nueva York han identificado que tres de cada cuatro reclusos necesitan tratamiento por abuso de drogas. Las cárceles tienen la obligación de proteger el derecho a la salud de los reclusos, y para hacerlo, deben proporcionar programas de tratamiento de las drogodependencias y de reducción de daños equivalentes a los que hay disponibles en la comunidad. Sin embargo, el presente informe, elaborado por Human Rights Watch, pone de manifiesto que Nueva York no garantiza el acceso al tratamiento para drogodependientes en prisión, y que, además, impulsa un programa de sanciones estrictas por consumo de drogas que impide el tratamiento de los reclusos durante meses. La investigación en la que se basa el informe se llevó a cabo mediante entrevistas a más de 50 reclusos y funcionarios de ocho centros correccionales y a personas expertas, junto con visitas a las instalaciones carcelarias en las que se ofrece tratamiento por consumo de drogas. Los principales resultados indican que, en general, el tratamiento se demora y se niega completamente a quienes están en reclusión disciplinaria; además, no se proporciona terapia con mediación a la mayoría de los reclusos dependientes de opioides, y tampoco hay servicios de traducción para asegurar que los internos que no hablan inglés puedan acceder a tratamiento, ni servicios esenciales de reducción de daños en las cárceles, pensados especialmente para reducir la exposición de los reclusos a la hepatitis y al VIH, las enfermedades de transmisión sexual y las muertes por sobredosis. Según Human Rights Watch, “las formas de castigo impuestas en el estado de Nueva York a los reclusos que consumen drogas constituyen un trato cruel, inhumano y degradante, que viola las normas internacionales de derechos humanos”.