INVESTIR DANS LE SOCIAL
Saved in:
DELORS, J., DOLLE, M., INVESTIR DANS LE SOCIAL. PARIS, ODILE JACOB, 2009, 284 p.
Ref.
166510
Location:
SIIS 61.470
Palabras clave:
Crisis, Estado social, Política de empleo, Política educativa, Política familiar, Política social, Recomendaciones, Reforma
Crisis, Estado social, Política de empleo, Política educativa, Política familiar, Política social, Recomendaciones, Reforma
Abstract:
Este interesante libro, redactado por Jacques Delors, antiguo ministro de Economía francés y presidente de la Comisión Europea, y por Michel Dollé, investigador jefe del Consejo de Empleo, Ingresos y Cohesión Social del Gobierno francés, constituye un manifiesto a favor de la pervivencia del Estado social frente a las voces que vaticinan su fracaso. Ante a las consabidas amenazas que cuestionan su viabilidad –la crisis económica y el envejecimiento demográfico, fundamentalmente–, el documento preconiza la necesidad de una reforma, que no un recorte, del Estado social francés. A juicio de los autores, la reordenación del Estado de bienestar debe ahondar en una vía alternativa, cuyo eje fundamental sería “invertir en lo social”. Esta reforma buscaría, como finalidad principal, proteger a los grupos más vulnerables de la sociedad, y debería basarse en las siguientes estrategias: una reorganización del sistema educativo, una reforma drástica de la formación permanente, una política familiar especialmente especialmente protectora con las familias monoparentales y con los hogares en riesgo de exclusión, y un servicio público de empleo de calidad especialmente orientado a las necesidades de los parados y de los más jóvenes que se incorporan al mercado laboral.
Este interesante libro, redactado por Jacques Delors, antiguo ministro de Economía francés y presidente de la Comisión Europea, y por Michel Dollé, investigador jefe del Consejo de Empleo, Ingresos y Cohesión Social del Gobierno francés, constituye un manifiesto a favor de la pervivencia del Estado social frente a las voces que vaticinan su fracaso. Ante a las consabidas amenazas que cuestionan su viabilidad –la crisis económica y el envejecimiento demográfico, fundamentalmente–, el documento preconiza la necesidad de una reforma, que no un recorte, del Estado social francés. A juicio de los autores, la reordenación del Estado de bienestar debe ahondar en una vía alternativa, cuyo eje fundamental sería “invertir en lo social”. Esta reforma buscaría, como finalidad principal, proteger a los grupos más vulnerables de la sociedad, y debería basarse en las siguientes estrategias: una reorganización del sistema educativo, una reforma drástica de la formación permanente, una política familiar especialmente especialmente protectora con las familias monoparentales y con los hogares en riesgo de exclusión, y un servicio público de empleo de calidad especialmente orientado a las necesidades de los parados y de los más jóvenes que se incorporan al mercado laboral.