USING PERSONAL GOAL SETTING TO PROMOTE THE SOCIAL INCLUSION OF PEOPLE WITH INTELLECTUAL DISABILITY LIVING IN SUPPORTED ACCOMMODATION
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MCCONKEY, R., COLLINS, S., USING PERSONAL GOAL SETTING TO PROMOTE THE SOCIAL INCLUSION OF PEOPLE WITH INTELLECTUAL DISABILITY LIVING IN SUPPORTED ACCOMMODATION. JOURNAL OF INTELLECTUAL DISABILITY RESEARCH, Vol. 54, no. 2 (2010), p. 135-143.
Ref.
165372
Location:
SIIS R.104 Archivo
Palabras clave:
Discapacidad intelectual, Efectos, Evaluación de servicios, Inclusión social, Objetivos, Programas de inserción, Programas individualizados, Promoción, Irlanda
Discapacidad intelectual, Efectos, Evaluación de servicios, Inclusión social, Objetivos, Programas de inserción, Programas individualizados, Promoción, Irlanda
Abstract:
Las redes sociales de las personas con discapacidad intelectual suelen ser reducidas, lo cual aumenta el riesgo de exclusión social que padecen los miembros de este colectivo. Este estudio se propone averiguar si la estrategia de potenciar objetivos individualizados –principalmente, partidos de fútbol, acudir al cine o irse de vacaciones– para estas personas favorece su inclusión social. La investigación también se plantea relacionar la formulación y el logro de dichos objetivos con el tipo de hábitat de los participantes (desde viviendas colectivas con supervisión de personal las 24 horas hasta apartamentos tutelados con un apoyo parcial). A los nueve meses de iniciarse el estudio, se preguntó a los participantes si habían cumplido sus objetivos y, si tenían otros nuevos, se les conminó a una segunda reunión pasados otros nueve meses. Los resultados señalan que las personas capaces de desplazarse de forma autónoma fuera de sus casas –y que vivían en apartamentos individualizados– pudieron realizar en mayor grado las actividades propuestas, con lo cual mantuvieron una creciente inclusión social. Entre las personas más dependientes y que vivían bajo supervisión especializada, quienes estaban acompañadas las 24 horas consiguieron alcanzar sus objetivos más fácilmente que quienes residían en otras condiciones. Este hecho muestra el papel decisivo que el personal especializado juega a la hora de promover la inclusión social de las personas con discapacidad intelectual. La investigación también indica que un número destacado de participantes no estableció objetivos. La razón esgrimida fue que se hallaban satisfechos con su vida actual; no obstante, los autores del estudio alertan sobre las resistencias al cambio que suelen mostrar las personas afectadas por este tipo de discapacidad.
Las redes sociales de las personas con discapacidad intelectual suelen ser reducidas, lo cual aumenta el riesgo de exclusión social que padecen los miembros de este colectivo. Este estudio se propone averiguar si la estrategia de potenciar objetivos individualizados –principalmente, partidos de fútbol, acudir al cine o irse de vacaciones– para estas personas favorece su inclusión social. La investigación también se plantea relacionar la formulación y el logro de dichos objetivos con el tipo de hábitat de los participantes (desde viviendas colectivas con supervisión de personal las 24 horas hasta apartamentos tutelados con un apoyo parcial). A los nueve meses de iniciarse el estudio, se preguntó a los participantes si habían cumplido sus objetivos y, si tenían otros nuevos, se les conminó a una segunda reunión pasados otros nueve meses. Los resultados señalan que las personas capaces de desplazarse de forma autónoma fuera de sus casas –y que vivían en apartamentos individualizados– pudieron realizar en mayor grado las actividades propuestas, con lo cual mantuvieron una creciente inclusión social. Entre las personas más dependientes y que vivían bajo supervisión especializada, quienes estaban acompañadas las 24 horas consiguieron alcanzar sus objetivos más fácilmente que quienes residían en otras condiciones. Este hecho muestra el papel decisivo que el personal especializado juega a la hora de promover la inclusión social de las personas con discapacidad intelectual. La investigación también indica que un número destacado de participantes no estableció objetivos. La razón esgrimida fue que se hallaban satisfechos con su vida actual; no obstante, los autores del estudio alertan sobre las resistencias al cambio que suelen mostrar las personas afectadas por este tipo de discapacidad.